Torni Segarra

Seleccionar página

* En los países africanos, asiáticos, latinoamericanos, la higiene no tiene el mismo valor que en Europa, EEUU, lo que se llama Occidente. Cuando uno va África, se da cuenta en realidad, cómo vivimos. Nos lavamos las manos y todo el cuerpo a todas horas. Pero en África, pasan muchos días sin lavarse las manos. Las veces que he estado allí, estuve sin lavarme las manos con jabón, unos doce días. Y por supuesto, no tenía la noción que tenía las manos sucias. Además, no las veía sucias, ni me molestaba. Hay que decir, que sólo comía frutas -manzanas, plátanos, naranjas- y pan del lugar -parecido al integral-.

* ¿Cuál es la diferencia entre el cerebro y la mente?

El cerebro, es el que ha sido programado, es la parte animal. Y la mente, es el inventor de la compasión, del amor, del odio, los celos, del bien y del mal. Y que está contaminada por el pensamiento y su programación animal.

* Acuérdate que existe la subjetividad. Que es la programación, a la que todos hemos sido sometidos. Y por eso, ante un hecho o situación, hay dispares visiones, opiniones.

* Creo que sería mejor, que usted hiciera una pregunta concreta, para que se le conteste. Si quiere, claro.

* Es el ver, sin huir de lo que vemos. Lo que acaba con todo lo que nos divide, enfrenta, nos pone en conflicto. En la huida, la energía no puede ser en su totalidad.

* Si deseamos la liberación, habremos de comprender el ‘yo’. Cómo nace, crece y desaparece. Para volver aparecer. Y volver a desaparecer. En una dinámica que no tiene fin.

* Pero, Sergio, eso es la fatalidad de la vida. Pues, hagamos lo que hagamos, no vamos a encontrar la perfección. Se dice: de molinero, cambiarás, pero de ladrón no te escaparás. No nos damos cuenta, que lo perfecto es imposible. Porque, siempre ha de haber un perdedor y un ganador. O sea que, hay que comprender nuestra estructura psicológica. Para ver todo el panorama de la vida. Que es nuestra manera de vivir. Eso es, como cuando comprendemos, que por mucho que sepamos, por ricos y poderosos que seamos, todos vamos a envejecer, a morir.

* El miedo también desaparece, cuando el observador es lo observado. Ya sea en una montaña, en el mar, en un árbol, en un animal, en una persona. En una brizna de hierba y el caracol que se la está comiendo.

* Así es la vida: Unos en la miseria material. Y otros limpios, bien vestidos. Esperando que les limpien los zapatos un niño en plena calle. Con una indiferencia, como si el limpiador fuera un animal, algo no humano. Pero, la trama de la vida, nos dice: que, si el niño no se humilla, cómo tiene que comer, vivir. Si no hace de limpiabotas callejero, delinquirá y será todo peor.

* ‘La única forma en que Europa puede avanzar es detener el populismo’.  

Eso se ha de ver. Pues en política, en la vida, en todo lo relacionado con las personas, cuando hacemos algo. También estamos provocando su contrario, de eso que hacemos. Es decir, toda acción genera su reacción. Van las dos cogidas de la mano. Y eso se llama, la fatalidad de la vida. Que nosotros no podemos resolver. Sino vivir con eso, de manera que no generemos más desorden, más problemas.