Torni Segarra

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* Si estamos con los hechos, sin huir ni tocar, el miedo desaparece. Pero, el problema es que el miedo volverá.

* ‘SI eres afortunado entonces sabrás qué es y por qué es la vida’.

La vida parece un gran mecanismo, donde hay unas criaturas que se comen a otras para poder sobrevivir. El fin, la finalidad de la vida, ¿se puede saber lo que es? Aparentemente, parece ser, que es para perpetuarse. Pero, ¿para qué? Pues, parece que es un gran zoológico, para diversión y observación. ¿De quién?

* Esa es una opinión subjetiva. Igual que de los que opinan lo contrario. Por eso la verdad, no es lo que nosotros decimos, creemos. Pues, la verdad es de instante a instante. Siempre cambiando, moviéndose.

* ‘¿Qué estado de necesidad hay en Cataluña para toda esta deriva a la locura y suicidio colectivo?’

¿Aun no lo sabes? Observa a los catalanes atentamente y, tal vez, los comprenderás. O pregúntaselos directamente a ellos. Aunque todos somos iguales, queremos lo mismo: seguridad porque tenemos miedo. Nos tenemos miedo unos a otros. Porque, somos egoístas. Y por tanto, peligrosos. Pues el egoísmo, nos ciega, nos hace fanáticos, ignorantes, estúpidos.

* ‘Y al final no se podrá lograr la eterna juventud, todos vamos a llegar a vejez, sin embargo, si te cuidas estarás menos deteriorado’.

Araceli. Es verdad. Pero mi madre, tiene 94 años, y no se ha cuidado como lo hacen ahora. Y acaba de venir de misa. Aunque va con una silla de ruedas. Estamos en invierno. Aquí son las 20’40. Besos, abrazos.

* ‘En una sociedad moderna, los conflictos internos de un país se resuelven con la más potente de las armas “de construcción masiva”: aplicando la Ley a rajatabla’.

Pero esa ley, se ha de aplicar a todos. Sin exclusión. ¿Puede eso ser? Hasta el día de hoy, no es. No hace falta nombrar a éste o aquel. Pero, la ley para que haya orden de verdad -no mi orden egoísta-, todos se han de someter a ella. Empezando desde arriba, el jefe, hasta abajo el empleado de la limpieza que barre la calle cada día. Si no, no habrá paz.

* ‘¿Crees que no lo van a intentar? Las muertes cuentan con ellas’.

Las muertes de los niños, de los padres mayores, viejos, de las mujeres jóvenes, guapas, de los hombres sanos y fuertes, bellos. ¿Queremos esas matanzas, esas cancerarías sanguinarias, atroces?

* Pero, tú y los que piensan como tú, también podéis acabar siendo ‘demonios sedientos de muertes’. O sea, que eso depende de ti. O eres demonio o no lo eres. Pero has de hacer lo necesario para no serlo.

* No te equivoques. Todos podemos ser igual de asesinos. Todo depende del reto que tengamos delante, o el que nos llegue. Por tanto, los que participan de un conflicto, una guerra armada, con violencia. Son igual de asesinos. Ya sea el vencedor, como el perdedor. Eso cuento, de los vencedores, que se presentan como blancos ángeles, benefactores, héroes inocentes, son igual de asesinos como todos los asesinos.

* ‘Ya te entiendo, UK, Francia, EEUU, fueron tan perversos como Hitler ¿No?’.

Fueron igual de asesinos. Igual como lo fueron los cruzados, que estuvieron casi dos siglos guerreando para recuperar los Santos lugares en Palestina. La guerra, se hace porque nos tenemos miedo entre nosotros. Porque, tenemos miedo de perder las ideas, las creencias, lo que creemos que es sólo nuestro. Pero, la realidad no es así. Porque si todos decimos lo mismo, estamos condenados a seguir con la guerra, matándonos. Así que, no hay nada de nadie. Todo es de todos. Fin de la guerra. Ah, pero hay unos, que se creen tan estúpidos, que han decido que algo es sólo suyo. Y ese es el verdadero guerrero asesino.