Torni Segarra

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* Estar atascado, atrapado por algo, ¿no nos divide de la realidad, de lo que está sucediendo? Si hay división con su conflicto, ¿puede haber libertad, que es orden, que es amor?

* Por supuesto, la elección es tiempo, es la acción del pensamiento, del ‘yo’ divisivo. Por tanto, en la elección no hay la totalidad de la atención necesaria, para que llegue la libertad, que es amor.

* Que se puede esperar de un nacionalista centralista integrista español. O sea, que a alguien que es agredido, le digan que es solamente por su culpa, ¿no es nazismo?

* El cambio climático.
Eso es como cuando uno está con gripe. Se puede decir que esa enfermedad es propia del frío del invierno. Y, por tanto, no vamos a intervenir para que se cure. ¿Estamos seguros que esa enfermedad sin los cuidados necesarios y los medicamentos adecuados, nos curaremos?

*  Los toros, en todas sus variedades, son cosa de personas subdesarrolladas mentalmente, en su sensibilidad, compasión.

* Los locos cazadores por placer -ya que tienen de todo para comprar alimentos-, andan sueltos. Y se creen que son graciosos. Pero, son crueles, violentos, asesinos. Se acostumbran a matar y se hacen adictos al asesinato.

* Para no experimentar el dolor físico, es preciso que el ego no exista. ¿Puede un ser humano, alguien como nosotros, no tener ego ni sentir dolor?

* ¿Quieres decir que hay países completamente diferentes a otros? Es decir, lo que dices, es que hay seres humanos, santos y otros demonios. Cuando todos somos básicamente iguales en lo psicológico. Tú tienes miedo de enfermar, de sufrir, de que te maltraten, te humillen, te aíslen, te hagan un bullying. Y todos queremos, y necesitamos, lo mismo que tú. ¿Dónde ves la diferencia entre los seres humanos en ese nivel interno, no superficial, material? Lo que nos falta es compasión, amor, por todos, por toda la humanidad.

* Los sueños, lo que soñamos, es lo que durante el día no hemos terminado, conseguido, comprendido. Por ejemplo, quien tiene hambre sueña con comida.

* No, no. Si la meditación es la adecuada -atención total, absoluta-. Esa meditación lleva en sí, la sabiduría, la inteligencia. Porque, ahí está el amor operando. Que es, la ausencia de división, de conflicto.

* Estamos condicionados, por nuestro pasado animal, por nuestra familia, por nuestro ambiente cultural, religioso, etc. El comer carne, es una costumbre. Pero, es también el mejor combustible para un triunfador, para un buen empleo, el vencedor, el guerrero. Y eso claro, enloquece a cualquiera que quiere triunfar, ser un campeón, ganar todos los combates, guerras.

* ¿Puede existir el amor incondicional? Habrá que verlo. Pues, el amor incondicional, es dar la vida por los otros, por todo lo que existe: personas, animales, hormigas, mosquitos, los insectos, árboles, plantas, las piedras, la tierra, el agua, todo. ¿Puede eso ser? Lo tiene que descubrir cada cual.

* ‘Lo que quiero decir es esto. Este mundo está gobernado, desde hace milenios, por unos seres malvados, los cuales se sirven de títeres humanos para llevar a cabo su maléfico de esclavización de la humanidad, la cual jamás fue libre’.

Desde hace milenios, no. Es desde siempre. Porque, todo lo que hay en la tierra, ha de comer para sobrevivir. Y eso quiere decir, comerse a los otros. Y después de alimentar el cuerpo, hemos de alimentar nuestro ego. Ahí es donde está, la raíz de todos los problemas.

* Sí, estamos de acuerdo, en la parte que tiene la vida de sinsentido.

Pero, el problema no son los otros, eso es infantil, superficial. El problema, somos cada cual, cada uno. Porque, es sólo uno el que ha de responder a los retos, a los hechos que nos llegan. Nadie nos puede ayudar a resolver nuestros problemas. Pues, esos que dicen que saben, los maestros, los gurús, también están confundidos, viven en desorden.

* “Si la juventud supiera, si la vejez pudiera…”

Primero que nada, hemos de comprender, que la vida tiene una parte de sinsentido, de absurdo. Y a partir de ahí, quiere decir que ese empeño que tenemos de solucionar los problemas. Tal vez, no lo podremos conseguir. Por lo que, nos hemos de dedicar a hacer bondad, a ser comprensibles con los demás. De abstenernos de hacer daño a los demás, a los otros, sean quienes sean. Y entonces, la vida tiene otro sentido: el de la amistad, el de no tener miedo, el de aceptar lo que tenemos, lo que nos ha tocado. Por el destino, lo inescrutable.