Torni Segarra

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* ‘…el problema deja de ser problema cuando conoces su origen, cada persona es un mundo y hay que respetar eso, también su espacio, su camino y sus tiempos …pero sin olvidar que en casi todos los mundos no hay vida inteligente…’

Primero que nada, nosotros sabemos poco. No podemos hablar asertivamente. Pues existe el infinito, con sus infinitas posibilidades,

No hay inteligencia, porque tenemos miedo. Y el miedo es un obstáculo para que llegue la inteligencia.

* ‘Los maestros y los gurús no pueden hacer nada por una humanidad manipulada, esto sería como pretender que un gorila juegue al billar. El interés por el despertar de la consciencia, a veces viene por algo que nos llama. Pero como digo es difícil despertar al que se encuentra en su propio lodazal’.

Por eso, es preciso atenerse al problema que tenemos cada uno: que es su existencia, y conocerse quién es, cómo es. Comprender cómo opera el pensamiento, la mente, De manera que, si nos comprendemos verdaderamente, también comprendemos al resto de la humanidad. Pues el único y verdadero problema que tenemos, es el de la relación con las personas, con los demás. Sean quienes sean, la pareja, los hijos, los parientes, los compañeros de trabajo, los vecinos, los políticos, los maestros, los sacerdotes, los gurús.

* La vida es así. No es lo que nosotros queremos que sea. Los animales se comen unos a otros. Porque, no hay otra cosa que comer para subsistir. Es la ley: comer para alimentarse y sobrevivir. Nosotros, los animales humanos, hacemos lo mismo. Aunque lo escondemos, creyendo que no lo hacemos, somos diferentes, civilizados, Aunque la trama es la, misma: subsistir al precio que sea.

* ‘El proceso del “yo” debe disolverse. Debe independizarse de sí mismo’.

Sí, parece absurdo. Pero si le ponemos comillas, tal vez, se comprenda. Aunque las palabras nos escandalicen, no son ni peligrosas ni dañinas. Podríamos decir: mata al ego. Y eso quiere decir, vayamos más allá del ego. El proceso de del ‘yo’. Quiere decir, ver todo el recorrido del ‘yo’ desde que nace hasta que se disuelve, se comprende, se muere, vamos allá de él,

‘El ‘yo’ debe independizarse de sí mismo’. Es como decir, cuando el ‘yo’ se da cuenta de que es un obstáculo, un impedimento, se desvanece. Es como decir, fumo o tomo alcohol, soy adicto a eso. Y parece que no se puede salir de ahí. Pero, tal vez, sí que hay salida.