Torni Segarra

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* Total, que te gusta la guerra. La necesitas para sobrevivir. Pero el problema, es que con los que haces la guerra, también la necesitan como tú para sobrevivir. Algo así, como pasó con los indios ‘pieles rojas’, indígenas norteamericanos. La evidencia es, si tu atacas a ti también te atacarán. La solución, parece costosa: ceder, renunciar, reconocer los derechos de los demás. Pero, si no hay solución, es decir la paz, el resultado puede ser el infierno. Dolor, llorar, rabiar, depresión, locura, por las muertes, los heridos, las desgracias.

* Pero, hay que empezar por la realidad: ¿La guerra, el asesinarse unos a otros, es amor? No lo acepten, discurran. Par que eso que vean, sea una realidad en nuestras vidas.

* No todo es ansiedad, estrés, locura. Todo puede cambiar si uno quiere de vedad.

* Cada uno cuenta lo que pasa, y la historia, según le convenga para su negocio. No solamente el del dinero, sino también el mental. Para que se alimente el ego, el ‘yo’. Por eso, todos somos tan peligrosos. Porque, adaptamos las leyes, las palabras; y, todo lo que decimos halague nuestro ego. Por eso, lo que cuenta son los hechos: ¿Tú quieres ser un tirano dictador? No lo quieres ser. Pues, ya sabes lo que tienes que hacer.

* El pensamiento es impuro. Pero, la mente lo limpia y blanquea. Es un trabajo hasta el mismo momento de morir.

* ‘No importa lo difícil que parezca, siempre hay un camino, cuando la fuerza viene del corazón’.

Es más fácil. Si es lo real, lo que tiene que venir, vendrá. Y si no es real, que no tiene que venir, no vendrá. El deseo no lo puede conseguir, tiene poco que hacer. En todo caso, jugar. Por ejemplo, ¿puede haber paz en la tierra; en las parejas? Existe el deseo de la paz. Pero, parece ser, que no es posible. Aunque la paz, sí que puede existir internamente. No siempre, sí recurrentemente.

* ‘Después de todo, la ambición es envidia. Un hombre que no tiene envidia no es ambicioso’. 

¿Qué es primero el huevo o la gallina? Lo que está claro, es que la ambición es envidia. Y, la envidia, es ambición.

* Lo que está claro, es que los guerreros necesitan hacer la guerra. Son como los ricos, que necesitan a la policía y los militares, para defender sus riquezas. Ese es todo el misterio de la vida: los ambiciosos que nunca tienen bastante, necesitan más, siempre más. Sin importarles las muertes, la explotación que también mata, las desgracia, miserias que provocan.

* La esencia del orden. No es más que ver todo el desorden. Con toda la peligrosidad que lleva: conflictos, luchas, violencia, crueldad, guerra.

* ¿No te das cuenta que eso es una visión superficial? Que es, creer que hay un sólo culpable. Lo somos todos. Te crees perfecto. ¿Qué no comes, no tienes necesidades para sobrevivir? Los culpables somos todos. Porque todos somos, hiper consumidores, derrochadores, caprichosos.

* La vida es violencia, cuando caminamos por el campo y pisamos lo que hay por el suelo, destruimos lo que hay allí. Cuando peleamos con los que convivimos. ¿Podemos dejar de ser destructivos, violentos? No acepte lo que se dice, lo que se está diciendo. Indague, profundice, vea el vasto panorama de la destrucción, de la crueldad, de la violencia. Y entonces, será libre para ver la realidad de la vida. De lo que realmente nos pasa en el vivir cotidiano.