Torni Segarra

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* Primero que nada, X. Quiero decirte, que eso que dices: ‘Vos recibiste de mí la posibilidad de escribir algo, que es lo que querías’. Eso no es cierto. Pues, no creas que siempre pienso en una persona para escribir sobre ella. Tú apareciste. Y no recuerdo el motivo de empezar a hablar en Messenger. Pero, tú eras un torrente, un manantial que parecía que no tenía fin. Y sin darme cuenta, cuando apareció JK y nuestras visiones sobre lo que él dijo, es cuando pensé que sería adecuado publicarlo en el futuro.

También lo he hecho unas cuantas veces más -más o menos, diez-: con un judío ortodoxo, con una arquitecta latinoamericana, una fundamentalista cristiana; y con muchas otras personas, que ahora no recuerdo. Nunca pensaba en publicar lo que iba apareciendo, hasta que, al verlo tan importante, es cuando me esmeraba más. Siempre se acaba la charla, después de los días necesarios, porque las personas no querían hablar más. Tal vez, agotadas las posibilidades de que el dialogo prosiguiera.

Respecto a ti, X, podríamos decir que necesitas más atención que yo te puedo dar. Aunque podría continuar el diálogo. Pero, tendría que ser cada vez más profundo. Pues nuestras situaciones domésticas, sociales, familiares, ya las conocemos. Y, por tanto, no tiene sentido hablar, como si fuéramos chismosos: eso que se llama ‘cuchicheo’, como en la televisión. Aunque, siempre podríamos profundizar en ello, desde un ámbito psicológico, sociológico, etc.

Hay una circunstancia que lo complica todo: cada vez María necesita más atención. El invierno, parece que la quiera matar. Está dos días sin salir de una salita, con la estufa todo el día encendida. Tiene algunas pérdidas de memoria. Por eso, todo lo que hace es un peligro para ella y para la casa.

Por eso, lo nuevo nada tiene que ver con el pasado, lo conocido. Sabes aquello de que, la vida hay que vivirla de instante a instante. Y eso es lo nuevo. Es decir, ser libre del pasado. Pues, el ahora, es como un dictador que nos exige que le demos toda nuestra atención.

* ¡Ahora lo dice! Después de un siglo alterando y destruyendo la naturaleza, el clima. Ahora se ha hecho un vulgar vocero, esnob.

* Cada paso que se da, genera más violencia. Si queremos la paz, ¿por qué hacemos la guerra? Investíguenlo. No lo acepten. Todo es una mentira, una falsedad. Para seguir con el establishment, corrupto, inmoral.

* La seguridad física es precisa. La seguridad psicológica, es en el futuro, en llegar a ser. Queremos siempre más seguridad, que se convierte en placer. Y claro, eso nos divide del presente, del ahora.  

* El fin de la incesante actividad de la mente. Sólo llega con el cese del ‘yo’. Es decir, cuando hay atención total con lo que hacemos.

* Todos los musulmanes, ¿hacen eso -tumbar torres, asesinar, etc.-? No te das cuenta que tu miedo te hace racista. Ahora has de investigar por qué tienes miedo de las personas. Porque, los problemas con las personas, son de dos. No de uno sólo.

* La acción es vital, instantánea. Fruto de la percepción. Las ideas, las creencias, son fruto de la tradición, de la repetición, del pasado.

* ‘Es solo cuando la mente está quieta, en silencio, que podemos escuchar correctamente.’

La atención total, profunda, incluye el canto de los pájaros, el ruido de los coches que pasan, del hablar de las personas. Pero, esa atención tan profunda, lo percibe todo en silencio. Sin fragmento ni división.