Torni Segarra

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* Las personas, tenemos la capacidad de creer, en lo que creemos que es verdadero, la verdad.

Pero, también tenemos la capacidad, de negar eso en lo que no creemos.

Y esas dos posibilidades, se pueden desarrollar infinitamente. 

* ‘Maurice Hilleman, te curó la rubeola, el sarampión y las paperas’.

¿Eso no reduccionismo? Creer que solamente una persona puede conseguir algo, es tan superficial, infantil.

Todos los que vivían cuando se hizo ese invento, de una manera o de otra, participaron con ese invento.

Porque, todo está unido, como en una cadena, que abarca a toda la humanidad, que hace posible todo lo que sucede. 

* Seguimos con las tonterías, superficialidades: los presidentes, aunque lo digan, ¿pueden ser de todos los ciudadanos? No. Porque, los que no le han votado, están en la oposición, y no se sienten representados por él.

Por lo que, aunque los presidentes se crean que son de todos los ciudadanos, eso es una expresión mentirosa y falsa, para lavar los cerebros de los inocentes y vulnerables personas.  

* Es de tontos pensar que todo el mundo se creen las mentiras y falsedades de los que mandan. Son demasiado torpes, incompetentes, superficiales, para ser serios, sensibles, con compasión y amor. 

* La incertidumbre, es lo que hace que aparezca la nada. Que es lo que nos hace libres. Capaces de ser nuevos.

* Todos los problemas se solucionan, cuando comprendemos que el pensador y el pensamiento, son la misma cosa. Sin división alguna.

Entonces, no hay ladrón, ni al quien le roben. No hay observador ni lo observado. Sólo está la bienaventuranza y sagrada unidad. 

* Cuando no hay destino, sólo existe la nada. La libertad, en todas las infinitas posibilidades.  

* Sólo la nada pone orden. Qué está más allá de lo que es, de la realidad. La nada purificadora. La nada unificadora. La nada macro y micro.    

* Todo lo que digamos, tanto puede ser, como no ser. Puede intentar descubrirlo de una manera infinita. Diciendo que sí o diciendo que no.

Y al final, puede que llegue al absurdo. Y se detenga. 

* Esto parece que sea el juego de los niños, estúpidos, lo que hacen los otros es rechazable. Pero, si lo hago yo es formidable. Sin darse cuenta que, en las mismas circunstancias, haríamos lo mismo.

* Vicky, tendría que haber encabezado la publicación, advirtiendo que eso sólo son sugerencias.