Torni Segarra

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* Es cierto que estamos condicionados, programados, como un ordenador. Pero, parece ser que podemos ir más allá de esa programación. Cada uno lo tiene que descubrir por sí mismo.

* El problema es, que no haya división entre el cuerpo y la mente. Pues lo que más afecta, tanto al cuerpo como la mente, es la división que nos confunde, genera desorden. 

* Todos los días son maravillosos. ¿Por qué nos agarramos a lo que creemos que es maravilloso? Pues ellos, son lo que son sin intervención para que corran o vayan lentos.

* ¿Es posible vivir sin cambiar? No es posible. Porque el cuerpo siempre está cambiando. La sociedad siempre está cambiando las costumbres, las leyes, los edificios, las máquinas. De manera que, vivir es cambio. Y resistirse, reprimir el cambio, es la acción contraria a la vida, que nos lleva a la muerte.  

* La vida no necesita ser perfecta para ser maravillosa. Pero la vida no necesita ser maravillosa para ser perfecta. Pues la vida es como es, y nadie la puede cambiar.

* La revolución, no es hacer cosas extravagantes ni grandes ruidos y movimientos -que sí que pueden ser en un momento dado-. La revolución, tiene que empezar dentro de uno, en uno mismo. Eso quiere decir, que tiene que empezar muy cerca. Empezar en ver cómo camino, cómo hablo, cómo como y me alimento; ver si en la relación siempre pierdo o gano.

Después, tenemos que ver cuál es la relación que tenemos con las plantas, con los árboles. Y también cómo tratamos a los animales, cuál es la relación con ellos. En este país, desafortunadamente, todavía se tortura por placer y diversión festivalera a los toros. Nos damos cuenta qué significa esto. Nos damos cuenta, lo condicionados que estamos para llegar a este punto: que somos insensibles al sufrimiento, al dolor de los animales.

Por eso, todo empieza dentro de uno, porque todo está corrupto. Y la corrupción todo lo abarca. Y no podemos fiarnos de nadie, ponernos en sus manos y creer en alguien. Porque, el observador, es lo observado. Es decir, ese alguien al que nos queremos agarrar, es como nosotros, está confuso y con conflicto. Todo es, una ilusión.

* No se trata de tu dolor, únicamente. Eso es una ilusión: todos los seres humanos sentimos dolor. Por tanto, cuando nos desentendemos del dolor de los demás, es un acto egoísta y cruel. Tú, puedes hacer: desentenderte de tú dolor y de los demás, o ver qué se puede hacer para liberarte del dolor. No hay salida, no hay alternativa a esto. Cuidado, con esto que tú dices,” que esta realidad me haga pensar en el dolor”.

Porque, eso mismo dicen, los que torturan y asesinan violentamente a los toros, por placer y diversión festivalera. ¿Te das cuenta? El que tú no percibas o sientas el dolor, no quiere decir que no exista. Eso depende de tu sensibilidad. Hay personas, que consienten que se las humille, que se les maltrate y golpee, que se las explote, etc.; ellas. sí les decimos, que su actitud de tolerancia es negativa, seguramente puede que nos digan: “Déjeme en paz, no me complique la vida; qué me importa a mí, mi dolor y el de los demás”.

Igual les sucede a los drogadictos, borrachos, etc. Por eso, el dolor es algo muy serio. Porque, si tú eres consciente de tu dolor, que todo ser humano tiene, ya puedes hacer algo por liberarte de él. Y si tú, te liberas del dolor, como todo está unido, también estás liberando el dolor de todo el resto de la humanidad, que somos cada cual, ya sea que viva cerca o lejos.

* Pero “te jode”, porque no lo entiendes. Es como el que no acepta su estatura, su rostro, el color del pelo y de la piel. No se puede cambiar. Y, por qué, querer vaciar el mar con un cubo; por qué querer pegarle a la luna tirándole piedras. Todo eso. es vano, una pérdida de tiempo. Tal vez, es que lo tenemos todo: alimento, ropa, techo para cubrirnos y resguardarnos del mal tiempo e ingresos para poder seguir. Y nos preguntamos: ¿y ahora qué?
Pues a vivir. Y, vivir implica relación. Y para que haya relación, tiene que haber afecto. Y, el afecto, es el inicio de la sensibilidad. Y, el amor llega, con la sensibilidad, que también es compasión. Si lo vives de esa manera, fíjate si tienes panorama por delante. Con afecto.