Torni Segarra

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1. Para unir los opuestos, lo dual, es preciso que cese el pensamiento con su parloteo. ¿Es eso posible sin crear conflicto en la mente, que es lo que la alimenta en sus imágenes, en la creación de ideas y teorías? Solamente el pensamiento, el ‘yo’, puede ir más allá de todo lo que es y genera, cuando el tiempo como ayer, hoy, mañana, no pueden operar. El pensamiento es el devenir, el llegar a ser, y para eso inventa el futuro. Y es así cuando nos dividimos creando la dualidad, los opuestos.

Así que, necesitamos toda la energía para ir más allá del tiempo. Y el fin del tiempo llega cuando ponemos toda nuestra atención en eso que estamos haciendo, observando, de manera que no hay nada que nos divida ni separe.

 

2. Hay cosas que existen sólo en el pensamiento y otras que se pueden visualizar y tocar. El pensamiento puede inventar y vivir en la ilusión, imaginación. Por eso, tiene esa faceta tan peligrosa, destructiva, cruel, violenta.

 

3. La plenitud sólo llega con la no división.

 

4. Querida Liliana, a lo que llaman dios no se le puede definir. Porque lo mundano no puede habérselas con lo que sea que es dios –los dioses-, que los que creen, creen que es lo sagrado, lo que está más allá de los humanos.

 

5. Por supuesto todo está dentro de nosotros. Y lo que es verdadero es lo que nosotros somos internamente.

 

6. La meditación es ser consciente de todo lo que está sucediendo, de todo lo que hacemos, ver los estados cambiantes de la mente, sin huir de ellos, sin querer cambiarlos. De manera que no nos dividamos.

 

7. Si decimos que falta algo, ya nos estamos dividiendo de lo que está sucediendo, del presente, del ahora.

 

8. La atención total de una sola persona puede evitar la división y el conflicto entre dos personas y de su relación.

 

9. El que está libre de división no tendrá ningún problema con el otro. Aunque el otro tenga un problema con el que no está dividido.

 

10. Si no hay ‘yo’, fin de los problemas.

 

11. Si todo está unido en la vida –como lo está, eso es evidente-, todo lo que nos sucede, todo lo que sucede, está relacionado. De manera que lo que está sucediendo tiene como causa el pasado y va a provocar el futuro. Sin lo que ha pasado, el futuro ni el presente no podrían ser como son.

 

12. Sin alegría y cariño, sin afecto, por los demás, por todo lo que hacemos, la vida es fea, autoritaria, sin una buena relación. Y entonces, llega el aislamiento, la soledad, los celos, la rabia y la crueldad.

 

13. Puede que vivamos en un círculo donde todo se repite. La tecnología avanza, el hombre evoluciona. Pero las mentiras y lo falso se repiten, también evolucionando su justificación.

Hemos avanzado en el ámbito material y tecnológico, pero en el ámbito psicológico, el espiritual, somos igual como siempre: competitivos, indiferentes, crueles, con tal de sobrevivir. Es preciso sobrevivir, pero hemos de ser conscientes del precio que tiene en nosotros y en los demás.

 

14. Todo lo que se refiere a la vida, salvo la muerte, no sabemos lo que pueda suceder, todo es lo desconocido. Así que, hemos de encarar los retos con la actitud de: ‘No sé.’

Ya que la totalidad de la vida, no se puede abarcar con la parte que es lo que somos nosotros.

 

15. Siendo como somos iguales en lo básico, cada cual tiene sus preferencias que vienen determinadas por sus necesidades y por su condicionamiento.

 

16. Si nos aferramos a alguien o a algo, es porque estamos desesperados. Podemos decir que es el amor. Pero si nos divide y nos genera conflicto, eso es el resultado de la dependencia y el estar aferrado. Pues el amor es estar libre de los problemas de miedo al futuro, del presente y del pasado.

 

17. La mente es ingobernable. Ella es como una grabadora que todo lo archiva en la memoria. De manera que misteriosamente nos muestra, mediante recuerdos caprichosos todo lo que nos ha pasado.

Por eso, el pasado no tiene ningún valor, ya no cuenta. Lo que cuenta es el ahora, donde todo el pasado es quemado, aniquilado. Pues, es lo que hace que la mente sea siempre nueva, fresca, ágil, llena de vida.

 

18. Aunque somos libres de hacer lo que creemos adecuadamente, responder de la misma manera, igual como el que nos ha hecho daño, ¿eso resuelve los problemas que nos amargan y destrozan? Evidentemente no. El ojo por ojo y diente por diente, nos dejaría ciegos, sin dientes.

 

19. ¿El amor se puede manejar, dirigir, ser una inversión, un trofeo? Aunque lo fuera, no seríamos conscientes de ello. Por lo que el amor no sería como un negocio, para sacar ganancias y beneficios.