Vivir es destruir, amor y construir. 18-03-2017

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847. Hacer a una persona, como todas, algo extraordinario, fuera de lo que somos todos, ¿no es una ilusión, ignorancia? Pero como todos somos iguales, participamos en el mismo drama de la vida, aunque cada uno a un nivel diferente debido a circunstancias que no podemos controlar, cambiar.

 

 

848. Pues entonces, Raquel, dejemos de llamarnos creyentes, religiosos, cristianos. Y no pasa nada por eso. Pues para que tengamos orden, hemos de vernos tal cual somos en realidad y aceptarlo.

Y así es, la manera de dejar de estar divididos internamente, diciendo una cosa, pero haciendo otra.

 

 

849. Hay algo que puede hacer que algo o alguien se salga con la suya: ha de estar de acorde, con armonía con las leyes de la naturaleza, la manera de vivir.

Está la ley universal para todos los seres vivientes: ser libre de lo que nos oprime, nos encierra, atrapa, domina. Para poder vivir, ya que es preciso hacerlo, con libertad, para poder ser libre.

Aunque los intentos de ser libre pueden fracasar, ese deseo no puede cesar. Por eso, los tiranos, los dictadores, siempre son los perdedores de la vida, de la historia. Aunque ellos, también tienen su razón de ser. Ya que para defendernos de los que nos quieren destruir, nuestra manera de vivir, hemos de ser como los dictadores: vivir, apostándolo todo, a vida o muerte.

De manera que no hay vencedores ni perdedores, sino supervivientes.

 

 

850. Si no lo publicaran, no podrían vivir como lo hacen: como un carrusel de vanidades, donde todo queda expuesto para que así tener más popularidad y sacarle rédito, beneficios, de todo eso. Esto es, el negocio de la vida más sencillo; aunque como todo negocio tiene sus complicaciones. Y eso nos demuestra que la vida es toda ella un negocio para ganar, triunfar, sobrevivir.

 

 

851. Soy escéptico ante tus palabras justicieras. Pues, siempre pagan los mismos. Los más poderosos nunca los tocáis. Lo que quiere decir que la justicia siempre está a favor del establishment. Tú lo sabes, pero has de seguir con tu comedia justiciera. Una vez empezáis la cacería de una bestia negra que le molesta al establishment ya no paráis. Pero, si es un mirlo blanco, que adoráis, los poderes fácticos, la prensa, etc., lo silencia y todo acaba ahí.

No quiero extenderme, ni explayarme más por respeto a esos tiranos asesinos, que andan por ahí. Porque son inmensamente ricos, poderosos, componentes de la mafia que, de una manera o de otra, son los poderosos.

 

 

852. Yo también, Shw Bhardwai, estoy feliz de volver a saber de ti. Con ese pelo, y la cara más gruesa, no te había reconocido. Pero al leer tu nombre, he vuelto a visualizar tu rostro. Y todos los interesantes escritos que hemos compartido e intercambiado.

 

 

853. Algo que Jiddu Krishnamurti no decía, era que esa felicidad, que él la nombraba y la nombramos, no lo es siempre, sino que es caprichosa, recurrente. Por lo que, parece que sea el timo de la vida: te enseño algo que es excelso, pero nunca lo obtendrás para siempre, lo tendrás, pero lo perderás. Lo volverás a tener, pero lo volverás a perder.

La pregunta: ¿Puede el 'yo' cesar en su actividad definitivamente, para siempre, para que no vuelva nunca más?

 

 

854. Algo imprescindible para que haya orden en nuestras vidas, es que hemos de perdonar a los demás lo que han hecho, sea lo que sea. De lo contrario, estaremos sucios, llenos de odio, de rencor, de venganza, de crueldad.

Y, con el peligro, de que esa división vuelva a generar más daño, desorden. El principio del desorden no sabemos dónde está, pero sí que sabemos dónde está el final: en el presente, ahora, cuando descartamos toda esa división y fragmentación interna.

 

 

855. Acabar con el paro, el hambre, la miseria, la pobreza que tenemos tan cerca de nosotros, no se pueden acabar, porque nos dedicamos a hacer la guerra entre nosotros. Perdemos el tiempo en disputas, enfrentamientos, disensiones. Pero, nos divertimos más con eso, que en solucionar los problemas.

Porque, para solucionar los problemas, eso quiere decir -es preciso- que algo hemos de perder en poner el orden, para que desaparezca la anarquía de hacer lo que nos da la gana. Para ello, hemos de morir al pasado, que está muerto, y que no sirve para nada más que convertirnos en estatuas de sal siempre mirando hacia atrás.

Lo que más nos cuesta es morir a nuestros deseos egoístas, morir al ego, al 'yo'. Y mientras no comprendamos que ese 'yo', es el causante de todas las desdichas, las amarguras, la violencia, la crueldad, el dolor perturbador, todo va a seguir igual: indiferencia, insensibilidad, crueldad, agravios, desigualdades, venganza y su respuesta con más venganza, que es lo que es la guerra, las matanzas.