Torni Segarra

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TS: Muy, bien Verónica, ¿acabamos?

Interlocutor: ¿Con la conversación?

TS: Ha sido una sorpresa conoceros. Ya conocí otro grupo de personas que también le daban mucha importancia a ser judíos y todo eso.

Interlocutor: :-0 🙂

Interlocutor: <3

Interlocutor: Tengo una pregunta.

TS: Dime lo que quieres preguntar.

Interlocutor: Usted dice. por ejemplo: iré si dios quiere……………?

TS: No, yo digo que ha sido un gusto hablar contigo y que todo nos vaya bien. Hasta luego.

Son maneras que cada sitio tiene esa costumbre u otra.

Interlocutor: Ok. Me voy a desayunar.

TS: Pero, a mí no me importa decir, si dios quiere si la ocasión lo requiere.

Interlocutor: Gracias por las respuestas, hasta luego. Claro, a mi tampoco. Pero, ¿quién es dios para usted?

TS: Qué pases en feliz y buen día Verónica; y a los que hay en el chat. Gracias por vuestra amabilidad y confianza.

Interlocutor: Me olvide de la pregunta más importante.

TS: ¿Cuál es?

Interlocutor: ¿Si?

TS: Te pregunto que cuál es la pregunta más importante que te has olvidado.

Interlocutor: ¿Quién es dios según su criterio, o la Torah criterio?

TS: Dios, es lo total, lo absoluto, el infinito, lo indescriptible, la esencia de todo, el uno sin dos, etcétera.

Interlocutor: Y, ¿dónde está?

TS: Está en todas partes, porque forma parte de todo, del todo. Pero, cuidado, no se lo puede nombrar ni saber su imagen ni si la tiene. En realidad, Dios, es un misterio inexcrutable.

Interlocutor: Oh. Ok. Yo no creo en imágenes, por ejemplo.

TS: Incluso decir que existe o no existe, no es un criterio adecuado a Dios, porque él está más allá de las palabras, los conceptos, las ideas y teorías.

Interlocutor: Veo.

TS: Es mejor, hablar del amor -que sería su esencia-. Porque, sin amor todo lo que hagamos no tiene sentido ni significado. Cuando hay amor, no hay división ni guerra, ni ladrones, ni violadores, ni sexo enloquecido. Con amor, todo funciona como de la mejor manera posible.

Interlocutor: De acuerdo.

TS: ¿Lo has captado, Verónica?

Interlocutor: ¿Tengo que encontrar a dios para ser feliz?

TS: No. Solamente tienes que encontrar el amor, que es compasión por todo lo que existe.

Interlocutor: Ya. Pero, dios es amor no ¿verdad?

TS: Si tienes amor, lo tienes todo: la inteligencia y la sabiduría, la honestidad, la moralidad, el buen criterio, etcétera.

Interlocutor: Estoy frita entonces. Jajajajaja.

TS: Si. Dios es amor. Y, el amor es Dios. Verónica, ¿nos despedimos?