Torni Segarra

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6071. ¿Que se agarra cómo una parra por la ladera de la casa?
 
6072. La escalera, ¿no está terminada, verdad?
 
6073. Gracias por la aportación del reportaje.
 
6074. Cuando viajaba sólo llevaba los billetes del avión y cuando llegaba, alguien iba a recogerlo al aeropuerto.
Él no quería llevar dinero encima.
 
6075. Lo político, que es burocrático, es una cosa. Pero lo espiritual, lo psicológico, tiene toda la fuerza que la vida puede dar. Para saberlo, comprenderlo, se ha de pasar por eso.
O lo que es lo mismo, verse en la misma situación de los demás, que tan alegre y fanáticamente infravaloran y rechazan. El hambre si uno no lo pasa, no pude saber eso qué es.
 
6076. Es curioso lo que hacen los celos y la rabia cuando alguien hace algo que los otros no se atreven hacer: miran la paja en el ojo del otro, pero no ven el madero que tienen en su ojo.
Señores, ser celoso es de mala educación. Han de comprender, no dejarse desbordar por los celos, la envidia, etc. Pues todo eso obstruye la inteligencia.
 
6077. Tratan a las personas como si fueran animales. Tal vez, porque esos crueles inhumanos sí que lo son. Si es que tienen demasiado trabajo y están abrumados, que contraten a más para que así se des agobien.
 
6078. El problema no es que sean como les dé la gana. El problema es que manden, porque las autoridades se lo consienten. Tal vez, es la casta más vieja y antigua: la unión de la política y la religión para dominar y dirigir a las personas.
 
6079. No los llevan a un campo de concentración, es que ya viven en él. El objetivo final es que se vayan, o eliminarlos. Para así apoderarse del lugar para seguir con su locura de construir más asentamientos para los nuevos que llegan. Pero de esa manera, tendrán que seguir usurpando la tierra de todos sus vecinos: Siria, Jordania, Líbano, Egipto.
 
6080. ¿Por qué lo hacen si saben que puede desencadenar una guerra global?
 
6081. No nos olvidemos que el alcalde, al relacionarse directamente con los que detentan el poder a todos los niveles, tiene mucha influencia. Pues recibe información que no llega a los demás. Y da información a los que están por encima de él, que puede hacerlo para su propio beneficio y de su grupo político.
Pero, ¿por qué tienen miedo a la democracia –el poder de la mayoría-?
 
6082. Hay unos que disfrutan de asesinar lo que sea. Es su vicio, su negocio, su desgracia: su falta de sensibilidad e indiferencia ante el dolor que causan, generan.
 
6083. Lo que tienen que entender los europeos y norteamericanos, es que Rusia no es Irak ni Afganistán, ni Venezuela ni Bolivia ni Cuba.
 
6084. Ser rico sin trampa ni falsedad no es posible. Aunque todos los esfuerzos se dediquen a decir lo contrario.
 
6085. Pero esa institución donde, se investiga la religión en el sentido correcto, amado, trabajado y vivido, hemos de ir más allá de ella. Es decir, también tiene que ser trascendida, estar libre de ella.
Ya que toda institución, lleva en sí el germen de la corrupción.
 
6086. Todas las tardes cuando el sol ya está en el horizonte, los estorninos se ponen en lo alto del tejado, encima de las abundantes antenas de televisión. Allí se llaman unos a otros con su melodioso y claro sonido. Cerca de allí hay árboles donde pueden pasar la noche.
Pero parece ser, que antes de ponerse encima del árbol, en una rama, lo tienen que acordar. Pues hasta las últimas luces, casi de noche, los hay que salen del árbol –o llegan- y se van a otro. Por lo que antes de instalarse en los árboles, hay una algarabía y griterío, unas idas y venidas, que no cesan hasta que llega la oscuridad.
Las salidas de los árboles por la mañana, también tiene sus maneras: primero se mueven por el ramaje a modo de visita donde están otros estorninos, pues todavía la claridad no es total. El griterío ya es en todo el lugar, fresco y desafiante. Después, cuando el día se va imponiendo con su luz, van saliendo de uno en uno, en pequeños o grandes grupos, hacia otros lugares en todas direcciones. Esos desplazamientos son precisos, ya que tienen que encontrar agua, para beber y limpiarse el plumaje, y comida. Hasta que vuelva el final de la tarde para regresar a los grandes árboles para pasar la noche.
De noche pueden volar, pero lo hacen si es preciso: cuando hay mucho viento y no pueden permanecer en el árbol, y salen presos de miedo, pánico, sin un rumbo determinado. En algunas ocasiones si se encuentran con la luz de un potente faro en la orilla del mar, son atraídos hasta allí chocando con el cristal donde algunos se mueren. Y los otros instantáneamente se los comen.