Torni Segarra

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1. La palabra nunca en el ámbito psicológico no tiene sentido. Porque ese nunca es el pasado que quiere vérselas con el futuro, lo que ha de venir, que no podemos saber lo que es.

Así que nunca es la expresión del que cree saber lo que ha de llegar, es decir la expresión de la ignorancia, la ilusión.

 

2. Ya seamos feos o no, todos tienen la posibilidad de tener pareja. La belleza no es tener un cuerpo erotizado a todas horas, ni vestir modelitos caros, etc., la belleza está en los ojos de quien la ve. La belleza nace dentro de nosotros, y es el fruto de nuestro condicionamiento, y se va a plasmar en lo que vemos. Hay personas que ven la belleza en la naturaleza salvaje, otros no le encuentran belleza alguna, sino que les da miedo, incomodidad, peligro.

 

3. Cuando decimos: ‘El sexo es un buen método para mantenerte siempre hermosa.’ ¿Es eso cierto? No lo puede ser siempre. A no ser que el sexo sea ordenado, para que no nos destruya.

 

4. Todo en la vida se reduce a demostrar con hechos lo que decimos con las palabras. Pero esto es una trampa, porque las palabras son pensamientos que no podemos controlar, que no tienen nada que ver con la realidad de lo que somos, de lo que podemos hacer. Pues uno puede decir sí, cuando lo que quería decir era otra cosa. O puede prometer algo que cree capaz de hacer en el momento de la promesa, pero luego ser incapaz de hacerlo realidad.

 

5. Siempre habrá algo para poder dominarnos por los demás que tienen algo que nosotros no tenemos. Y el dinero es una de esas cosas que se pueden usar como arma de dominación. Es una situación difícil vivir con alguien que solamente él tiene dinero para poder subsistir: comprar comida, pagar los gastos del hogar, etc. Por lo que el otro que se dedica a trabajar en la casa, y por eso no cobra, tiene que pedir dinero para poder hacer el trabajo de poner orden donde conviven.

Solamente depende de la personalidad del que tiene el dinero y lo maneja, el que el otro reciba el dinero fácilmente sin ningún problema. A no ser que el que recibe el dinero sea una persona mala administradora, derrochadora, por lo que hay que poner freno a la hora de dar el dinero.

 

6. En la comparación y el contrastar no hay inteligencia. Pues en la comparación nos dividimos de lo que somos, al querer ser lo que no somos. Por lo que al  dividimos entramos en conflicto, haciéndonos feos, viejos y repetitivos, siempre de segunda mano.

 

7. ¿Se puede ser fiel e infiel, honrado o no, a la vez? ¿Se puede amar o no amar a la vez? Eso es absurdo. Es el miedo a perder algo actuando.

 

8. ¿Es el miedo más poderoso que la verdad? La verdad para que sea hay que dejarlo todo. Eso es la soledad absoluta, que no podemos soportar.

 

9. Sí es verdad que existe esa posibilidad de darse cuenta de que lo que hacemos esté bien o mal. Pero esa consciencia es caprichosa, porque es el amor, que no la podemos manejar ni traer a nosotros mediante la voluntad.

Los locos pueden darse cuenta de lo que están haciendo, pero no pueden dejar de hacerlo a pesar de que eso no está bien. Por eso, son locos, tienen una enfermedad neurológica. Y los locos no están todos diagnosticados ni en los psiquiátricos.

 

10. Evelyn. El que pienses que no eres egoísta no quiere decir que eso sea cierto. Todo depende de dónde ponemos el listón diciendo que a partir de ahí ya somos egoístas. Somos egoístas cuando no cedemos a otro algo que los dos queremos y  necesitamos. Ya sea un empleo, la comida, el dinero, una casa, etc. ¿Podemos vivir de esa manera para dejar de ser egoístas? No podemos, ya que eso sería absurdo, pues las necesidades y las peticiones de los otros no tienen fin.

¿Qué haremos entonces si no quiero ser egoísta? Ver cómo funciona el ego, el ‘yo’. Y entonces, sabremos lo que hemos de hacer.  

 

11. Tu problema es que perteneces a un partido político y que lo has convertido como si fuera una secta religiosa. Y todo lo que haces, al estar esclavizada al partido, es algo que te causa desorden y confusión. Y después todo quieres explicarlo de manera interminable. Pues la confusión y el desorden no se explican, se descarta radicalmente.

¿Por qué si tienes claro lo que quieres, no haces lo que quieres hacer: ser libre de la mafia corrupta de un partido político?

No quiero cansarte más.

Parece que estás embarazada, pues enhorabuena. Con afecto y con cariño.

 

12. La diferencia que hay  cuando somos inmaduros o maduros, está en la capacidad que tenemos para afrontar la vida. Por una parte, cuando somos jóvenes tenemos el vigor, la inocencia. Que cuando nos hacemos maduros, esa inocencia y vulnerabilidad, pasa a capacidad de ser prudente.

Lo que queda, es el temor de volver a repetir eso que nos ha traído los males, las situaciones que no queremos volver a pasar. Pero eso no puede ser, porque la vida es un desafío constante, que sólo se aplaca a con la inteligencia o el miedo. Por lo que la vida nada más puede ser: vivir probando, yendo del error al acierto.

 

13. Sólo los tontos dicen tonterías al creer que sólo tiene valor el dinero. ¿Cuándo hacemos algo por alguien lo hacemos por dinero? ¿Se puede pagar con dinero la ayuda que recibimos cuando la necesitamos? Todo puede convertirse en dinero. Pero el dinero sólo es dinero, que nos provoca el deseo egoísta de retener y tener más.