Torni Segarra

Seleccionar página

542. Lo curioso de Rumi es que se presenta como si fuera perfecto, eso que se dice un santo. Pero santo que respira no vale.

543. Cuando describimos y juzgamos a alguien, lo más seguro que es que nos definimos a nosotros mismos. Ya que con respecto a otro, a los demás, podemos fallar, equivocarnos.

544. El verdadero amor traiciona y no traiciona, perdona y no perdona. Pues el amor no juzga, no sabe si traiciona, perdona, o no. El amor es. Está más allá de las palabras, de lo que digamos o no digamos de él. Porque el amor es libertad total.

545. El llorar y el reír son las dos caras de la misma moneda. Reímos y lloramos, porque hay algo que nos inflama y condiciona para que lo hagamos. Y esa inflamación llega cuando juzgamos, cuando decimos lo que es bueno o malo, lo que nos agrada o no. Pero sin elección alguna, aunque lloráramos o riéramos no habría ningún problema. El problema no es reír o llorar, el problema es cómo lo hacemos, qué hacemos con eso.

546. La felicidad es libertad.

547. ¿Se puede llegar a crear orden con las revueltas violentas? No lo pueden conseguir. Pues ese desorden y caos, violencia, afecta a los que no quieren la revuelta. Ya que si todos estuvieran de acuerdo, no habría revuelta, no podría ser.
El poder establecido, que la revuelta quiere derrocar, es culpable por haber provocado la revuelta. Y esa revuelta, cuando se establezca también en un poder establecido, generará otra revuelta, violenta o a otro nivel menos brutal y cruel. Es así como vivimos, ya sea en una democracia parlamentaria o en una dictadura.
El poder, siempre genera su contestación. Ya que el miedo nos hace egoístas, por lo que lo hemos de defender. Y atacar, porque ese poder al convertirse en brutal y cruel, también nos genera miedo. Y cuando tenemos miedo es cuando más peligrosos y violentos podemos ser. Sin miedo no es posible ser violento, pues no habría nada que defender.
¿Podemos vivir sin miedo a perderlo todo? Si no es posible, seguiremos siendo violentos.

548. Para triunfar hay que conseguirlo. Pero, ¿cómo sabemos que eso que queremos se puede conseguir o no? No lo podemos saber. Por lo que hay que vivir como si no quisiéramos nada –eso no quiere decir que hemos de ser como un troco que flota a la deriva-. Porque si nos aceleramos y no es posible conseguirlo, es cuando nuestras vidas se convierten en una carrera hacia ninguna parte. Agotándonos, haciéndonos crueles y violentos, por conseguir eso que queremos. Pero si vivo con ese deseo de triunfar, de conseguir algo, sin hacer un problema de eso, todo cambia. Ya que no habrá ni ansiedad ni estrés, ni brutalidad.

549. ¿Por qué hemos de vivir esperando que pase algo, que nos llegue algo? Eso nos desespera, nos hace feos y vulgares. Si no tenemos idea de lo que queremos que venga, cuando venga no lo reconoceremos, por lo que no tiene sentido el esperar que llegue algo.
En toda espera, lo que llegue va a ser lo viejo y conocido, lo repetitivo.

550. Para pensar bien de nosotros eso ha de ser un hecho, la verdad. Porque auto engañarse es impedir la comprensión de lo que somos, es bloquear la autoestima.

551. La reencarnación, las regresiones, el cielo, las especulaciones, etc., no son hechos. Y nosotros solamente podemos tratar con los hechos.
La mente tiene la capacidad de inventar, ver, escuchar, todo lo que quiere y necesite. Pero esas visiones, alucinaciones, delirios, no son los hechos, no es lo real. Y todo eso, se convierte en una huida, en una especulación, en una distracción y pasatiempo.

552. ¿Se puede escapar de la muerte? Podemos aplazarla, vivir doscientos o mil años, pero ella siempre estará ahí. Por lo que el problema no es el escape, sino la no comprensión de lo que somos, la no comprensión de la vida, de la naturaleza que somos, de la no comprensión de cómo funciona el pensamiento, la mente.

553. Todo eso del alma, el atman, dios, la reencarnación, la continuidad del ‘yo’, no son hechos. Sólo especulaciones, ideas, teorías, inventos a los que agarrarnos.
Es muy sencillo, ¿dónde han ido a parar el pollo, la ternera, el cordero, que se han comido, y su pequeño ‘yo’? Nosotros también somos animales como esos que nos hemos comido, más desarrollados mentalmente. No sabemos nada. Por eso es que nos hemos de atener a los hechos: sentimos dolor y hemos de buscar la manera cómo nos liberamos de él. Todo lo demás no importa, porque no podemos entrar dentro de ese misterio que es la vida, la muerte, etc.

554. ¿Se puede amar a cambio de nada? Puede que sea sí o puede que sea no. Sólo lo sabremos cuando nos pongamos a prueba.

555. ‘Lo que no decimos nos mata.’
Lo que nos libera, cura, es la comprensión de lo que nos sucede, de lo que sucede en el mundo. El mero hablar, contar, explicar, aunque nos alivie, lo puede complicar todo más. Ya que se puede convertir en un entretenimiento, en un espectáculo de vanidad, de autocompasión, autocomplacencia.
La comprensión nos deja fuera del ámbito del pensamiento y sus creaciones, que son las explicaciones y justificaciones de todo lo que hacemos, nos sucede. Pero en toda explicación hay añadidos, invenciones, ocultaciones, porque seguimos teniendo miedo de ver la verdad de lo que realmente somos.

556. Todo está permitido menos no respetar la dignidad de las personas. La dignidad es un aspecto del amor. Así que lo que hagamos no ha de ir contra esa dignidad, aunque todos los acepten y lo practiquen en sus vidas creyendo que los otros no sienten como ellos.
La risa puede ser sana o destructiva, humillante. Cada cual ha de saber, cuál es la que está provocando.