Torni Segarra

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* Hay que profundizar para poder aclarar las cosas.

Hitler, comenzó la Segunda G. Mundial. Porque al perder Alemania la Primera G. Mundial, fue humillada, perdiendo varios territorios -en el tratado de Versalles-. Que se repartieron los vencedores.

Y porque los bolcheviques habían echado fuera a la monarquía rusa. Y toda Europa estaba asustada.

Por lo que al principio a Hitler se le consentía todo. Porque era un tapón, un guardián para que la revolución rusa, no llegara a las monarquías de la vieja Europa.

Aunque todo eso, no es lo real solamente, ni la única causa. Así que, como ya he dicho, las causas son infinitas. Por eso, juzgar no tiene sentido. Porque los motivos y las causas son insondables, inescrutables.

 

* “Me gustaría comprender el último párrafo, dónde dice que el gurú y el discípulo seguidor, ¿se destruyen mutuamente? ¿Cómo sería?”.

Dependen uno del otro. Toda dependencia, ¿no esclaviza, aísla, cierra, crea una especie de mafia?

 

* A ver si lo captas.

Cuando uno dice que no es violento, que no quiere matar ni dañar a ningún ser vivo, cuando va por el campo, ¿es eso posible?

Intentarlo sí, pero dejar de destruir lo que hay por el suelo, eso es otra cosa.

Con respecto al tiempo, pasa lo mismo: el tiempo se ha de detener, pero a veces no es posible. Y el tiempo es absorbido, como algo que está más allá de nosotros.

Eso también pasa con la tristeza, el dolor, una pérdida, que no se ven. Pero amando eso que nos ha llegado, todo cambia.

 

* Hay un momento que manda, se impone, la rendición -la entrega total-.

Donde desaparecen los problemas.

 

* Eso es tan viejo como el caminar.

Hay quien dice: no me fio de ninguno de la cuadrilla, ni tampoco de la camisa que llevo.

 

* Hay que estar libres para poder ver, mirar en todas direcciones.

Y de ver a las personas como si siempre nos hubiéramos visto.