Torni Segarra

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* Para percibir la belleza, ha de haber orden, no confusión, miedo, ni ansiedad, ni estrés.

Si no es así, la belleza nos parecerá algo absurdo, sin sentido, doloroso, deprimente.

 

* No te excluyas que también te puede pasar a ti.

Ante cualquier epidemia, todos estamos expuestos, vulnerables.

 

* Escuchar lo que alguien dice y comprenderlo, interpretarlo. Si no hay una atención total, profunda, oiremos las palabras. Pero, no sabremos lo que se dice. Porque el parloteo de la mente sigue confundiendo todo lo que sucede.

Es lo mismo que escribir, si no está toda la energía en ello, el resultado será feo, caótico, desagradable.

 

* “Acabo de dar el secreto que nunca nadie había dado, sin embargo, todavía lo que lo han escuchado van a seguir buscando y dentro de poco se les olvidara, la humanidad carece de memoria, de lo contrario recordarían su existencia desde su origen y no tendrían razón de ser”.

Sí que tenemos memoria.

Lo que sucede es que necesitamos vivir en seguridad.

Pero resulta que la seguridad no existe.

De manera que vivimos en conflicto, divididos de la realidad. Confusos, en desorden.

 

* “Algún hombre lleva la colcha del colectivo… porque conocen a su mujer interior”.

No hay mujer interior para los hombres.

Sólo hay seres humanos, ya sean hembras o machos, etc.

Si vivimos en desorden -envidia, brutalidad, crueldad, celos-, es cuando llegan los problemas.

 

* ¿Cómo desaparece el ‘yo’ definitivamente?

 

* ‘Ni los iluminados que imaginas, Buda, Jesús, Nisargadatta, Krishnamurti…etc. escapan a la inexorable ley de la desaparición eterna. Así que relájate, todo es para nada’.

Ni del dolor perturbador, aterrador. Ni de la vida indomable. Que nos arrastra como si estuviéramos en medio del mar en una tormenta de miedo.