Torni Segarra

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* La vida es destrucción. Y, luego amor, que lo vuelve a construir. 

 

* Y todo eso que has hecho -perder absolutamente toda intención de llegar a algo-, es lo que precede para que llegue el amor. 

 

* El juego verdadero, es tener una buena relación con los que están con nosotros, con los que convivimos, con nuestros amigos, compañero de trabajo. Con nuestros vecinos, ya sean los que tenemos donde vivimos, o los que viven en cualquier parte del mundo. Porque, sin una buena relación, nada de lo que hagamos, no tiene ni sentido ni significado verdadero alguno. 

 

* ¿Cómo sabes que ‘el nirvana es el último estado evolutivo, cuando la rueda de la reencarnación ha llegado a su término’? Estamos hablando de hechos, no de supersticiones esotéricas, de idolatría. Porque, todo eso no son hechos. Es la realidad, que me gustaría que fuera.  

 

* La teología, es algo imposible por todos lados. Primero, no sabemos si dios existe o no. Y como no lo sabemos, para qué queremos hablar e investigar sobre dios. Eso es absurdo, ¿verdad?  

 

* ‘Ser nadie, la no mente, consciencia vacía y silenciosa, etc. Todo eso es lo desconocido y sin lo desconocido lo otro no es’.

Eso es cierto. ¿Cuál es tu pregunta?  

 

* Lo importante es comprender, como si fuera un hecho que tú has vivido. Pero, atención por sagrado que nos parezca algo, en un momento dado. Al siguiente, ya no lo es. Por lo que, todo lo que vivimos, todo lo que se nos dice como verdadero, hay que morir a ello, descartarlo. Porque, la mente se agarra a ello, la mente se hace torpe, divisiva, generadora de desorden.  

 

* Todo lo que investigamos es a nivel individual, personal. Y de lo que salga, eso repercutirá al nivel global. Por eso, somos nosotros, cada uno, el que tiene que hacer el trabajo: la relación con todo lo que es la vida, las personas, las propiedades, el dinero, la vanidad, etc. Es decir, comprender el ego, el ‘yo’, su actividad, darnos cuenta y descubrir cómo opera. 

 

* Eso que dices, ¿no es la percepción? Porque, todos los ‘yo’, ya sean pequeños, grandes, son negativos, divisivos. Por tanto, lo que queda como verdadero es, la conciencia, la percepción.  

 

* Ser consciente no, sólo percibir. Aunque parece lo mismo, no lo son. Porque, ser consciente implica un ser. Y percepción es ella sola por sí. Sin nadie ni nada. 

 

* ‘¿Quién es el que percibe?’

La misma percepción. Esa pregunta sólo la puede hacer alguien, en el que aún está operando el ‘yo’. Que es divisivo, división, fragmentación, conflicto.  

 

* ‘Vivir apasionadamente, enamorado de la vida, requiere de toda la energía a cada instante’.

 Es decir, con toda nuestra atención.   

 

* Estamos de acuerdo. Uso ese término para explicar lo ridículo que es. Al igual que el Bodhisattva, los maestros reencarnados, etc. Si te interesa, creo que Jiddu Krishnamurti, tuvo una relación en el astral con un maestro. Que él, no mencionaba porque en realidad es una ilusión, un autoengaño. Aunque, funciona, porque la mente es capaz de inventar lo que diría un maestro, gurú como si fuera real.  

 

* Creo que sería más adecuado decir: ama a toda la vida. A todas las personas, a todos los animales, a todos los vegetales. 

 

* Y las personas completas, enteras, que matamos en las guerras. ¿No son también seres humanos que hemos de cuidar y no llevarlos a la guerra para que los maten? Al igual como las personas que desahucian, las que tienen pensiones ridículas, los menos afortunados, los que pasan hambre. Todos esos seres humanos, también los estamos matando.  

 

* Los humanizamos por necesidad. Porque, somos infelices, estamos solos, somos vulnerables, obedientes. Y vemos que los animales, todo lo aguantan con tal de ser fiel, contentar a sus dueños, cuidadores.  

 

* Eso es porque nos tienen miedo. Ya que, nos han hecho los jefes de la manada, los machos alfa.