Torni Segarra

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* Pero, eso no es el final. Porque, en la vida todo se puede acabar. Y todo se puede volver a empezar. Pues la vida es: destrucción, amor y volver a crear.   

 

* El pasado psicológicamente es el impedimento, el obstáculo, para que haya orden, que es amor, llegue, se manifieste. Pues, el amor es ahora. Siempre cuando sea, será en el ahora.  

 

* Las personas no somos perfectas. Porque la perfección no existe. La vida es destrucción, amor y creación. 

 

* El póker, es teatral, frío o caliente, mentiroso o sincero. Es como la vida misma. Te puede llevar al cielo o al infierno. O a ningún sitio de los dos. Pero, nunca es aburrido.   

 

* ¿Qué es el astral? ¿No es un invento de la mente curiosa, o del que tiene miedo, está solo, e inventa lo necesario para ir más allá del miedo, la soledad? La mente, tiene la capacidad de inventar todo lo que necesita. Pero, esos inventos no tienen el correlato en la vida cotidiana. Por eso, es que son sólo inventos de la mente. Evidentemente, puede que haya algunos que necesiten jugar con el astral. Aunque sepan que es una ilusión, una alucinación.  

 

* La cuestión es: ¿Esa claridad mental, esa inteligencia, sabiduría, ese orden, puede, es para siempre? Porque, si no es para siempre, seguiremos como siempre: momentos, ratos, días, buenos y otros malos.  

 

* Es muy fácil, pero lo complicamos todo. El cerebro es el que se encarga de dirigir el cuerpo. También se encarga de las tareas domésticas, de oficina, de prepararse para la guerra en los cuarteles, las televisiones, los diarios, radios, etc. En todo lo demás, en el ámbito psicológico, humanístico, espiritual, es un impedimento. Porque, la esencia del cerebro es material, temporal, fragmentada, divisiva, conflictiva. Donde ni la compasión ni el amor, pueden ser.   

 

* El pájaro vuela, porque está programado para que lo haga, cuando sea preciso por la programación. Es un robot perfecto, que ni duda, ni se queja, ni tiene miedo psicológico. Nosotros, también estamos programados, pero dudamos, tenemos miedo, miramos el pasado y el futuro, tenemos ‘yo’.  

 

* La diferencia entre los seres humanos, es de nivel, de grado. Es decir, uno puede ser una persona muy sensible. Pero, los otros también lo son, de una manera menor. Eso es toda la diferencia. Es decir, nadie puede ser santo, en el sentido de no hacer daño a nadie, ni a nada. Porque, tenemos que comer, vivir, etc. Y para vivir unos, han de morir otros. 

 

* La programación, es cosa del universo. Es como preguntar qué o quién hace posible, que el sol esté siempre encendido y la tierra se calienta de él.  Todo es un misterio. Y la mente, no lo puede resolver. Porque no podemos ir al principio ni al final. Por eso, se dice que el universo ni tiene principio ni fin.  

 

* Y cuando llega la atención total donde el ego no puede operar, ¿el pensamiento como un órgano apropiado, como una pierna, no sigue operando? Cuando bajamos o subimos una escalera de un edificio. Y lo hacemos hablando con alguien o leyendo algo, ¿los pies no van justo a cada escalón, sin equivocarse? Pues, eso es la función del cerebro.

Ahora bien, cuando hay atención total, sin división, todo forma una unidad: el cuerpo, el cerebro, la mente, la consciencia, la percepción. Y sus respuestas a los retos que nos llegan.  

 

* Para que el sexo sea total. Hay que tener una unión total con la pareja. Y entonces, el resultado es algo que está más allá del sexo: el éxtasis.  

 

* ¿Toda práctica, todo método, no nos divide de la realidad, de lo que está sucediendo? Pues, el método, la práctica, es una interferencia con eso que estamos haciendo. Generando división, conflicto. Una pérdida de energía que, no hace posible la unidad total, absoluta con lo que hacemos, ya sea el lavar los platos, el leer, el escribir, el sexo.  

 

* ‘Aquel que conoce la verdad del cuerpo puede llegar a descubrir la verdad del universo’.

¿Cómo se puede descubrir la verdad del universo, en lo físico, en lo espiritual? Primero, ¿podemos describir el infinito, lo que no tiene fin? ¿Podemos, descubrir cuál es el sentido, la voluntad del universo? Por eso, se dice: los designios, los misterios del universo, son inescrutables. 

 

* La finalidad del sexo, que no es para reproducirnos, es para satisfacer el deseo sexual y el placer que nos proporciona. Por tanto, para que el sexo sea lo más completo posible, ha de haber una unión, una fusión con la pareja. Tal unión es tan precisa, tan total, tan perfecta, que ya no existe ni la pareja ni uno mismo. Sólo está la percepción de lo que sucede, sin esfuerzo, sin querer prolongarlo ni pararlo. Pues, eso llega de una manera inesperada, y se va de la misma manera.

Porque, nosotros no tenemos ningún poder, para que lo que está más allá de los deseos mundanos, del ‘yo’, para manejar nada. Es como si una gota de agua, que se echa al océano, ella quisiera ser diferente de toda el agua.