Torni Segarra

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* “La muerte tiene muy poca significación.

Conversación entre Jiddu Krishnamurti y David Bohm.

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DB: ¿Está usted diciendo que la luz y la oscuridad no están divididas?

K: Correcto.

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DB: Lo cual implica decir que no existe ninguna de las dos.

K: ¡Ninguna de las dos; eso es! Hay alguna otra cosa. Hay una percepción de que existe un movimiento diferente, que es “no‑dualístico”.

DB: ¿Qué significa “no‑dualístico”? ¿No división?

  1. No división. No usaré “no‑dualístico”. No hay división.

DB: Pero, no obstante, hay movimiento.

K: Por supuesto.

DB: ¿Qué significa ahora ese movimiento, no habiendo división?

K: Entiendo por movimiento, ese movimiento que no es el tiempo. Ese movimiento no genera división. Por lo tanto, quiero volver atrás; dirigirme a “la base”. Si en esa “base” no hay ni oscuridad ni luz, si no hay Dios ni Hijo de Dios ‑si no hay división‑ ¿qué ocurre? ¿Diría usted que “la base” es movimiento?

DB: Podría ser; sí. El movimiento es indiviso.

K: No; yo digo que hay un movimiento en la oscuridad.

DB: Sí, pero dijimos que no existe una división de oscuridad y luz. No obstante, usted dice que hay movimiento.

K: Sí. ¿Diría usted que “la base” es movimiento infinito?

DB: Sí.

K: ¿Qué significa eso?

DB: Bueno, es difícil de expresar.

K: Sigamos investigándolo; expresémoslo. ¿Qué es el movimiento? Aparte del movimiento de aquí hacia allá, aparte del tiempo, ¿existe algún otro movimiento?

DB: Sí.

K: Existe. El movimiento psicológico del ser al devenir. Está el movimiento de la distancia, el movimiento del tiempo. Decimos que ésas son todas divisiones. ¿Hay un movimiento que en sí mismo no tenga división alguna? Cuando uno ha afirmado que la división no existe, ¿hay, con absoluta certeza, un movimiento así?

DB: ¿Está usted diciendo que cuando no hay división, ese movimiento está ahí?

K: Sí; y dije ‑“X” dice‑ que es “la base”.

DB: Correcto.

K: ¿Diría usted que ello no tiene fin ni comienzo?

DB: Sí.

K: Lo cual otra vez significa tiempo.

DB: ¿Puede uno decir que ese movimiento no tiene forma?

K: No tiene forma, todo eso. Quiero avanzar un poco más. Lo que estoy averiguando es lo siguiente: dijimos que cuando uno ha afirmado que la división no existe, esto implica no división en el movimiento.

DB: Que fluye sin división.

K: Sí; es un movimiento en el cual la división no existe. ¿Capto la significación de eso? ¿Comprendo la profundidad de esa afirmación? Un movimiento en el que no hay división; lo cual quiere decir que en él no hay tiempo ni distancia tal como los conocemos. Absolutamente ningún elemento de tiempo. Trato de ver, entonces, si ese movimiento está rodeando al humano.

DB: Si lo está envolviendo.

K: Esto es lo que quiero averiguar. Me intereso en el ser humano, en la humanidad, que soy yo mismo. “X” ha hecho algunas declaraciones, y yo he captado una que parece absolutamente verdadera: que la división no existe. Lo cual quiere decir que no existe una acción que sea divisiva.

DB: Sí.

K: Veo eso. Y también pregunto: ¿Ese movimiento es sin tiempo, etc.? Parece que eso es el mundo; ¿entiende?

DB: El universo.

K: El universo, el cosmos, lo total.

DB: La totalidad.

K: La totalidad. ¿No hay una declaración en el mundo religioso judío: “Solamente Dios puede decir ‘yo soy”’?

DB: Bueno, ése es el modo en que el lenguaje está construido. No es necesario afirmarlo.

K: No; comprendo. ¿Entiende a qué estoy tratando de llegar?

DB: Sí; que sólo este movimiento existe”.

Todo está unido, no hay mal ni bien. Cuando echamos agua a las plantas porque la necesitan, los animalitos -hormigas, mosquitos, etc., van a morir o luego lo harán ya que están mal heridas-. ¿No somos nosotros culpables?

Sí, sí que lo somos. Pero, eso es la ley de la vida. Hay otras situaciones en las que participamos nosotros como víctimas -cuando necesitamos algo urgente y los que lo han de traer, por lo que sea, no lo hacen con urgencia-.

E incluso ahí está la muerte, cumpliendo su misión: deshacerse de lo inservible para la vida de los vivos. Ya que la muerte es el último servicio para los vivos.

Aunque algunos materialmente, pueden perder -o creen que pueden perder-.