Torni Segarra

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* Todo es más sencillo: conociéndonos realmente cómo somos, es cuando conocemos al resto de la humanidad. O sea que lo que uno es, los otros también lo son. Todos estamos programados de la misma manera: sobrevivir el máximo tiempo posible. Y de ahí, el egoísmo.

Porque todos pasamos por lo mismo: frío, calor, felicidad, dolor, miedo, valentía, imprudencia.  Todo eso, no está en los libros, está dentro de cada persona. Cada cual, lo ha de ver, descubrir.

Y entonces, ya está todo hecho, descubierto. No necesitamos a nadie, que nos cuenten cuentos, cosas esotéricas, ocultas, sobre religión, política; o sea lo que sea.

 

* “Todos… Somos el malo de una historia mal contada. Pero lo bueno es que el tiempo muestra quién es quién”.

Todos somos malos y buenos. En la vida no hay nadie absolutamente bueno: hemos de sobrevivir, comer, matar.

Ni nadie absolutamente malo, porque nuestra presencia en la vida tiene su sentido. En los animales, los depredadores -todos somos depredadores-, se encargan de que algunos sean demasiados y desequilibre el lugar donde viven.

Aunque la vida, la tierra, el universo lo tiene todo previsto. Como, por ejemplo: la energía ni se crea ni se destruye, si no que se transforma.

 

* ¿Qué sucede cuando nos damos cuentas que está ahí el infinito? ¿No se para todo? Porque, todo no es nada. Silencio.

Y si no lo quieren hablen sin parar.

 

* “Los pensamientos inconscientes suceden en diálogo entre un supuesto emisor y un supuesto receptor. Pero la realidad es que ninguno de los dos existe. El diálogo psicológico ocupa el 97% del tiempo”.

Eso es un invento como si hubiera otra persona dentro de nosotros. Cuando en realidad sólo está el yo operando.

 

* Hay algo que no cuadra cuando dices; ‘No te olvides que K no era creyente, no vivía de ideas como nosotros y es por eso que lo vemos como «bicho raro». Pues, si el observador es lo observado, JK tenía que ser igual a todos en lo básico -él lloraba, se enfadaba, se burlaba de los demás, pedía morfina para soportar el dolor, etc.  Aunque volara muy alto.

 

* ¿Tu destino no es la muerte, aniquilación, la nada? Tu moral es la que te hace que no robes, maltrates, seas cruel, violento, ¿no?

 

* JK, hacía lo que le daba la gana. Pero le salía bien. Aunque hiciera cosas que a la mayoría le pareciera mal: conducir un Mercedes, a toda pastilla, por las autopistas de California.