Torni Segarra

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* Charla entre Jiddu Krishnamurti y David Bohm.

“El discernimiento, ¿puede ser despertado en otro?

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K: … ¿Cómo se gana uno la subsistencia?

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DB: Ese, seguramente, sería otro punto. Uno tendría que hallar un modo de permanecer vivo.

K: Permanecer vivo. Por eso es que yo digo esto; tal como se desenvuelve la civilización, la mendicidad no está permitida.

DB: Es un delito. Uno tiene que encontrar algún modo de mantenerse vivo.

K: ¿Qué hará él, entonces? No tiene una profesión, ninguna habilidad especial, ningún dinero con el cual pueda comprar cosas.

DB: Bueno, ¿no sería posible para esta mente ganar lo bastante como para obtener lo que necesita a fin de mantenerse viva?

K: ¿Cómo?

I: ¿Por qué no tiene él alguna habilidad para ganarse la vida?

K: ¿Por qué debería tener habilidad? ¿Por qué debe uno tener habilidad a fin de ganarse la subsistencia? Usted dice eso, y otro dice: “¿Por qué debo yo tener habilidad, de cualquier clase que sea?” Sólo estoy discutiendo; investigando esto.

DB: Supongamos que usted tuviera que cuidar de sí mismo; necesitaría cierta destreza en algo. Si estuviera viviendo solo, en una cueva, usted sabe…

K: ¡Ah; yo no quiero una cueva!

DB: Lo sé. Pero, quienquiera que sea, él tiene que vivir en alguna parte; él necesita cierta habilidad para encontrar la comida que le hace falta. Vea; si todos fueran a decir que no se requiere ninguna habilidad, entonces sucumbiría la raza humana.

K: No estoy seguro.

DB: Bueno, ¿qué ocurriría entonces?

K: A eso estoy llegando. La destreza implica, como dijimos, conocimiento; del conocimiento viene la experiencia, y poco a poco, uno desarrolla una destreza, la cual le da a uno la oportunidad de ganarse la subsistencia, ya sea una miseria o un dineral. Pero este hombre dice que puede haber una manera diferente de vivir y de ganarse la vida. Estamos acostumbrados a un patrón, y él dice: “Vea, ese patrón puede ser totalmente falso”.

DB: Depende de lo que usted entienda por destreza. Por ejemplo, supongamos que tiene que manejar un automóvil; seguramente eso requiere cierta destreza.

K: Sí.

DB: ¿Va él a manejarlo sin tal destreza?

K: Sería mejor que yo examinara cuidadosamente la palabra “destreza”.

DB: Sí. Entiendo que “destreza” podría tener un significado impropio, como el de ser muy diestro en ganar dinero.

K: Entonces, este hombre no es avaricioso, no es afecto al dinero, no está atesorando para el futuro, no tiene seguros de ninguna clase. Pero tiene que vivir. Cuando usamos la palabra “destreza” con el significado de manejar un automóvil. . .

DB: …o el de ser un carpintero… Si todos esos tipos de destreza desaparecieran, la vida sería imposible.

K: Toda la cosa se vendría abajo.

DB: Sí.

K: No estoy seguro. ¿Queremos decir que esa clase de destreza debe ser negada?

DB: No puede significar eso.

K: No; sería demasiado tonto.

DB: ¡Pero entonces unos se vuelven muy diestros en conseguir que otros les provean de dinero!”.

 

Somos muy astutos, siempre detrás del placer. Hay algunos que se llaman religiosos y quieren que se les alimente, proporcione ropa, refugio, etc.

Los monjes, monjas, frailes, los sannyasin hindúes -personas que no tienen nada y van desplazándose sin rumbo aparente-, dependen de lo que les den las autoridades, los fieles, los devotos.

Y todo eso es una destreza, que hace que puedan subsistir ciertas personas.