Torni Segarra

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* “Todo lo que hacemos es realmente una búsqueda del Sí mismo, de la realidad. El ladrón que roba un banco en realidad busca la felicidad, el Sí mismo y no lo sabe. Incluso el asesino cree que está cometiendo el asesinato por el bien, por la felicidad. Creen que esto mejorará las cosas para ellos. Les dará más libertad. Guerras, la inhumanidad del hombre hacia el hombre realmente una búsqueda de libertad, de felicidad. El error que se comete es que esas personas no se dan cuenta de que todo lo que tenían que hacer era volverse hacia adentro. Están tratando de encontrar la felicidad externamente. Esto nunca se puede hacer porque vivimos en un mundo de dualidad.

Nada es permanente. Nada es igual. Es como la búsqueda del vellocino de oro. Nunca lo encontrará externamente a usted mismo. Las respuestas que estás buscando, la felicidad que estás buscando, la paz que estás buscando están todas dentro de ti. Tú eres eso. Por tanto, aprendes a no reaccionar ante las condiciones, a no permitir que el mundo te provoque ningún tipo de reacción”.

Volverse hacia dentro quiere decir observarse, conocernos, ver cómo actuamos, quiénes somos, cómo somos. ¿Por qué somos agresivos, violentos, crueles? Para ello, es preciso ver y comprender cómo opera el pensamiento, el yo. Y nos daremos cuenta que tenemos unas necesidades. La primera de ella es comer, luego vestirse, un lugar para descansar, dormir. También necesitamos la seguridad, sentirnos seguros; y luchamos por ella.

Pero la seguridad ni la libertad ni la paz ni la no-violencia existen. Ya que somos herederos de los animales, avanzados mecánicamente, químicamente. Así que, sabiendo que no tenemos nada entre manos. Ni que nadie nos puede ayudar, hemos de indagar hasta la misma raíz de lo que es la vida. Y veremos, que el verdadero, el único problema es la división interna.

Que, al exteriorizarse, genera esta sociedad, tan desordenada en que vivimos. Así que, toda nuestra energía ha de ir en esa única dirección: comprender que mientras haya división, no habrá seguridad, libertad, no-violencia. Y mientras nos digamos europeos, rusos, americanos, ucranianos, cubanos, vietnamitas, chinos, etc., con sus nacionalismos, la división con su odio al diferente será la chispa que encienda el fuego de la guerra, con todas sus miserias, desgracias, las matanzas en masa, maldades indecibles.

 

* Si tuviera hambre el perro, ¿sería tan cariñoso, afectuoso, apacible, con los peces?

 

* El pensamiento puede exacerbar el amor. O lo destruye, lo hace feo, lo mata.

 

* No corras. Un ciego, ¿puede ver?

 

* “Cuántos iluminados hay de los casi 8000 millones, que actualmente habitan el planeta?”.

Ninguno.

Porque no se puede saber. ¿Quién o quiénes van a decir quién está iluminado o no?

¿No les parece que es una tontería religiosa, folclórica hindú?