Torni Segarra

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* “Cada persona que conoces sabe algo que tú no, aprende de ellos”.

No podemos saberlo todo.

Hay que ser humilde.

Y así, aprender de lo que no podemos saber.

 

* «No importa cómo te sientas, levántate, vístete, muéstrate, nunca te rindas».

¿Dónde hay esfuerzo puede haber amor?

Hay que ver por qué nos sentimos derrotados, aplacados, agotados.

 

* “El amor no existe entre dos, solo se da en la ausencia de uno”.

Ese dos es el ‘yo’, la división. Es como cuando se dice, si existe dios. Tanto si se dice sí, como si no, como respuesta. No tiene ningún valor. Porque la respuesta -sí o no- es del ‘yo’.

Sólo el silencio, es la respuesta.

 

* Si piensas que luchar, haciendo daño a alguien, va a mejorar las cosas, es el principio de la guerra.

Porque, el otro al igual que tú, no es un santo. Es un terrícola, que siente dolor cuando se le maltrata, se le quita algo de la vida para poder subsistir.

 

* No dejar informar de lo que pasa, sucede, se hace, es una manera de provocar y hacer la guerra.

 

* ¿Por qué el ser humano es tan insensible, cruel con la vida -animales, personas, árboles, vegetales-?

¿No es por qué tenemos miedo a todo? Y ese miedo, se convierte en pánico, en dolor; y nos enloquece.

 

* «La Verdad es que tú ya eres aquello que buscas. Estás buscando a Dios con sus propios ojos».

¿En el momento que lo mencionamos, no volvemos a volvernos ateos -duales-?

 

* Como todo lo de la vida, la guerra es muy mala; sin embargo, también necesaria. Son como las tormentas, los aguaceros, o los inmigrantes, un terremoto, un sunami.

La vida es destrucción, amor y construcción.

Materialmente la guerra tiene su papel. Pero, psicológicamente, humanamente, espiritualmente, es un caos, una catástrofe, una carnicería. Donde mueren muchas personas, de todas las maneras más dramáticas, escalofriantes.

La guerra, sólo se puede evitar, detener, cuando hay compasión y amor por todas las personas, por toda la humanidad.