Torni Segarra

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* “TU MADRE

«Cuando tu madre haya ya envejecido,

Cuando sus amorosos y esperanzados ojos

ya no vean la vida como alguna vez lo hicieron,

Cuando sus pies, ya cansados,

No puedan ya sostenerla mientras camina…

Entonces, entrégale tu brazo en apoyo,

Acompáñala con alegría,

Vendrá la hora en que, sollozando,

deberás acompañarla en sus últimos pasos.

Y si algo te pregunta,

entonces dale una respuesta.

Y si te pregunta de nuevo, ¡háblale!

Y si te pregunta aún otra vez, respóndele,

No impacientemente, sino con gentil calma.

Y si no puede ella entenderte con claridad,

explícale todo con gentil alegría.

Vendrá la hora, la amarga hora,

en que sus labios no preguntarán nada más”.

 

Eso de decir cuesta poco.

Pero las madres y los padres, cuando son envejecidos. Viven en otro mundo, donde el tiempo les es indiferente.

Pero, para los hijos el tiempo es oro; ya que han de ir a trabajar; ir a sus casas donde les esperan su pareja y sus hijos.

Todo se puede complicar, cuando la demencia senil aparece recurrentemente.

Y entonces, el hablar se convierte en una locura, algo absurdo ni sentido.

Por tanto, que cada cual haga lo que pueda hacer.  Aunque, la compasión y el amor, tiene la solución a todos los problemas.

 

* No te entiendo. Sé más explícito, si quieres.

Voy añadir: prohibir, para ocultar lo que realmente sucede en los dos bandos enfrentados. Es como echar gasolina a la hoguera de la guerra, la violencia, la crueldad, los asesinatos de personas -sean quienes sean-.