Torni Segarra

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* Eso que dices es una tontería -aunque es verdad que a la naturaleza la castigamos, ensuciándola y destruyéndola-.

Nosotros no tenemos la capacidad de cambiar su programación. Eso es cosa de dios, del universo.

 

* Todos somos iguales. Así que tú y yo, y toda la humanidad, somos lo mismo.

Aunque lo niegues infinitamente, nunca podrás solucionarlo, resolverlo.

Pues habrá otro que se opondrá a ti, a lo que tú dices, infinitamente.

 

* “Como es adentro es afuera”

¿Tú cómo lo sabes?

 

* La ilusión de la vida, es creer que la guerra es cosa de sólo una persona.

Para que haya guerra, son precisas dos personas como mínimo. Que luego se contagian una multitud.

 

* La crueldad, el dinero y la estupidez, siempre van juntas.

 

* “Tal vez el propósito de nuestra vida es vivir plenamente, finalmente, tocar cada momento aquí y ahora con nuestra presencia y con el regalo de nuestro único corazón salvaje.

Hablar palabras amables y no olvidar el milagro de la acción del otro tal y como aparece frente a nosotros.

Tal vez este sea el regalo más radical que todos podemos dar”.

¿Podemos dejarnos de maltratarnos unos a otros?

Pues la guerra, empieza por ahí. ¿Por qué vemos a unos cómo contrarios a los que hay que vencer, derrotar, dominar?

La sociedad estimula el vencer. Ahí están los deportes, con su brutalidad, que todos quieren ganar, es decir vencer, humillar a los vencidos.

Tanto el que vence, como las cadenas de televisión, la prensa, los honores que se homenajean para así inflamar el país y su nacionalismo.

Todo eso, estimula el ambiente de confrontación, de guerra, de creerse mejor y más que el otro. Al que siempre hay que vencer, derrotar.

 

* «El amor es una decisión. No una emoción».

El amor ha de llegar, florecer como una rama llena de flores.