Torni Segarra

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* No te compliques la vida. Todos somos iguales. Tú te quejas de tus vecinos. Y ellos se quejan de ti.

O tu pareja o la persona que vive contigo, se queja de tus maneras y tú haces lo mismo.

¿Tiene esto fin? El trabajo es descubrirlo tú. Y si no quieres. ¿Por qué te quejas y quieres imponer tu dictadura?

 

* Los terrícolas para conocerse, sólo han de conocer a los demás.

Pues todos somos iguales en lo psicológico.

 

* Cuando uno reconoce que, es como el resto de la humanidad. Es cuando se da cuenta del absurdo de estar divididos entre europeos y americanos, los negros y los blancos. El absurdo de los nacionalismos, de las religiones.

Es preciso ver esto desde la misma raíz: todos somos iguales. Ya que esa comprensión, va a generar compasión, amor.

 

* “Cualquier cosa que se desee con sinceridad tiene la posibilidad de manifestarse. Independientemente de lo feroz que sea el enemigo, independientemente de la belleza inalcanzable de esa mujer, e incluso de lo protegido que se guarde un tesoro, siempre hay una vía para el buscador sincero. La ayuda invisible de los dioses guardianes del Cielo y de la Tierra garantizarán su cumplimiento.’

Desea que el cuerpo no se deteriore y se colapse, muera. ¿Eso puede ser, no deteriorarse, morir?

 

* ¿Para qué quieres esa energía? Si lo de arriba es abajo, lo lejos está cerca.

 

* “Ante un gran peligro, ¿qué harías? Respuesta: Dejar de imaginar”.

Eso si se puede detener el pensamiento. La mente es ingobernable.

 

* “El hombre un veneno. Los llamados seres humanos, con escasas excepciones, no son otra cosa que sopas con arsénico».
No hay nadie que sea una escasa excepción. Los terrícolas todos somos iguales: sopas con arsénico.

 

–Interlocutor1: «Lo que sucede, mientras sucede, es inevitable».

–Interlocutor 2: Inevitablemente … porque…ya ha sucedido. …. Evítalo si puedes.

–Toni: No. Porque está sucediendo ahora con toda la energía del universo operando.