Torni Segarra

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* La meditación llega cuando el ‘yo’ no opera. Hagamos lo que hagamos.

Y se va cuando hacemos un ritual, inventado por el pensamiento que es divisivo.

 

* Si dices absolutamente nada. Y luego añades: ‘No había el proceso de identificación y desidentificación’.

Esa nada, sólo es una palabra que nos lleva al absurdo, como decir 2+2= 4; y luego decir: 2+2= 2, 5, 0, 9…

 

* Todo lo que existe tiene vida. Y por tanto se puede combinar o no, pero es comida. Al tener o generar energía.

Como pasa con la humedad, que genera los hongos, las bacterias, etc.

Lo que está claro, es que el principio de todo no se puede ver, ni llegar. Y eso, nos demuestra que los terrícolas, somos pobres animales.

Los que han tomado fuertes alucinógenos lo saben: saben que no saben nada del infinito.

 

* “Nada existe, nada es, más que la creencia de que algo existe, algo es”.

Pero sí que hay algo que existe: el ordenador, el celular, etc., el que recibe lo que se está escribiendo.

 

* “Nada es, sin embargo, eso nadie lo entiende, por tanto. qué se puede hacer? Absolutamente nada”.

Silencio. Vivir.

* «¿Que soy fuera de este instante?… pensamiento».

Somos la consciencia, la percepción. Y el resultado, puede ser la atemporalidad; o la temporalidad, la división, la confusión, el caos.

 

* Yo solo sé, que no lo sé todo.

Es decir, no sé nada, cuando salgo de lo doméstico.

 

* “No soy de soñar mucho, y a la vez me cuesta recordar mis sueños, pero anoche soñé algo y no lo he podido olvidar.

Es una parte del sueño que recuerdo:

Me encuentro afirmado a algo, pero de un momento a otro todo se congela, aún puedo sentir como mi «cuerpo» va sucumbiendo al frio, era un frio extremo. Veía a otras personas que se encontraban cerca mío congelarse completamente.

¿Alguna explicación?”.

Que has soñado que tenías mucho frío.