Torni Segarra

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* Cada momento tiene su reto. Lo importante está en darse cuenta de lo que está sucediendo.

Cuando me doy cuenta que estoy airado, es cuando dejo de estar airado.

 

* “Ya no actuamos por pura necesidad. Ahora actuamos fuera de un estado mental y espiritual enfermo. Es entonces cuando se vuelve «pecaminoso». Porque no está en armonía y equilibrio con la naturaleza o entre sí. Hemos dejado que nuestros propios deseos egoístas de egos creen una indulgencia excesiva. Esto es algo que no se ve en la naturaleza. En lugar de pecar, debemos ser conscientes de nuestras indulgencias porque todo requiere equilibrio”.

En la naturaleza también está el estado perenne de guerra. Porque, el mandato, la programación, dice que hemos de vivir, sobrevivir, el mayor tiempo posible.

Y nosotros, siempre estamos en pos de la victoria, queremos siempre ganar, derrotar. De ahí los deportes, los campeonatos, los certámenes y el exhibicionismo donde se eligen a los mejores, a las mujeres más hermosas.

Todos enfrentados, deseando vencer a los demás.

 

* “El pecado refleja los males que existen en el mundo. Mira a tu alrededor…. Mientras algunos tengan la voluntad de usar el poder sobre los demás (no CON los demás), el pecado ocurre. No es una construcción religiosa, sino un reflejo del sufrimiento que nuestra inhumanidad causa en el mundo”.

El mundo, la vida, es como es. Para vivir, hay que ‘pecar’. Porque hay que comer, sobrevivir, competir por la comida, la ropa, el apartamento. Y como todos queremos, necesitamos, lo mismo, llega la competencia, la lucha, el conflicto, la guerra.

 

* “Ningún ser humano carece de religión, mito y una opinión sobre lo que es bueno y lo que es malo. No hay religión de «si», «si» no existiera. ¡Está horneado! Todos, pruébenlo; pequeño experimento para tu mente: encuentra algo que es tan horrible, para tu propia mente y corazón, que lo llamas «malvado». No es difícil, ¿verdad?”.

Todo empieza cuando decimos: esto está bien, esto está mal, esto es lo que necesito, esto es lo que quiero, me gusta.

Y entonces llega la contradicción con la realidad, lo que es. La división, el conflicto, el desorden, el pecado, la violencia, la guerra.

O sea, la religión siempre es lo que yo quiero, necesito. Y que lo quiero imponer.

 

* Perseguir más de lo que necesitas se convierte en un vicio, dependencia. Lo que quiere decir, desorden, confusión, caos.

 

* Pero si el Big Bang no es nada. Es otra ilusión más.

Y de ser algo, sería un acontecimiento -una chispa- más de los infinitos del universo.