Torni Segarra

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* Krishnamurti y Jonas Salk

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“K: Señor; si tenemos hijos; ¿cuál es su futuro? ¿la guerra? ¿y cómo voy yo, si soy padre, a ver todo esto? ¿cómo voy a despertar, a darme cuenta de todo lo que está sucediendo y de la relación de nuestros hijos, con lo que acontece? Y si ellos no cambian, esto seguirá indefinidamente.

J S: Por lo tanto, se hace imperativo un cambio. ¿Cómo vamos a producirlo?

K: Eso es lo que estoy preguntando. El cambio es imperativo. Pero si el cambio depende de la evolución, lo que significa tiempo y todo lo demás, nos vamos a destruir.

J S: Pero me parece que tenemos que acelerar de forma deliberada y consciente el proceso evolutivo. Hasta ahora hemos estado evolucionando de manera inconsciente; lo cual nos ha llevado a la condición que usted acaba de describir. Tiene que haber una nueva y distinta clase de cambio; un cambio en nuestra conciencia; en el cual empleemos nuestra inteligencia.

K: De acuerdo señor. Yo estoy preguntando cuáles son las causas de esto. Si puedo descubrir la causa, toda causa tiene un final. Si puedo encontrar la causa, o las múltiples causas, que han conducido a los seres humanos a la situación actual, entonces puedo ir hacia ellas.

J S: Permítame sugerir otra forma de enfocarlo. Vamos a suponer, pongamos por caso, que las causas que han conducido a este estado persistirán a menos que se lleve a cabo alguna intervención externa para cambiar la dirección. Permítame sugerir la posibilidad de tomar en consideración los aspectos positivos de los seres humanos, la posibilidad de fortalecerlos.

K: Eso implica tiempo.

J S: Todo en el ámbito humano acontece en el tiempo. Estoy proponiendo que aceleremos o reduzcamos el tiempo, que no le confiemos la tarea sólo al tiempo y al azar, que en ese sentido empecemos a tomar cartas en el asunto y que nos convirtamos en coautores de nuestra propia evolución.

K: Entiendo. Ahora me planteo una pregunta que acaso no tenga respuesta, aunque creo que sí la tiene; a saber: ¿puede terminar el tiempo? O sea, esta forma de pensar que dice: “dame unos cuantos días más antes de que me lleves al matadero, tengo que cambiar durante esos pocos días.”

J S: Me parece que el tiempo termina, en el siguiente sentido: el pasado termina y comienza el futuro.

K: ¿Y eso que significa? Que para que termine el pasado, que es algo de lo más complejo, tienen que acabar la memoria, el conocimiento, el deseo, la esperanza y todo eso.

J.S: Permítame darle un ejemplo del fin de algo y el principio de algo nuevo. Cuando se observó que la Tierra era redonda y no plana, hubo un cambio de percepción. Lo mismo sucedió cuando se puso de manifiesto que era la Tierra la que giraba alrededor del Sol.

K: Señor, mi pregunta es ésta: ¿Es el tiempo un enemigo o una ayuda? El cerebro humano tiene una infinita capacidad en el campo de la tecnología, pero al parecer no aplicamos esa capacidad extraordinaria en el ámbito interno.

J S: Concentrémonos en eso. Ése es el problema central. Estoy de acuerdo.

K: Sí; eso es lo que estoy diciendo. Si pudiéramos concentrar esa enorme energía en esto, cambiaríamos instantáneamente.

J S: Instantáneamente; eso es”.

 

TS: El problema está en que ese concentrarse, se convierta en un deseo, una obsesión, y llegará el conflicto.

Y proseguirá el desorden.