Torni Segarra

Seleccionar página

* Ese dios no es dios. Nosotros no podemos saber todo.

Porque todo es infinito -por cierto, el infinito es perturbador, porque no tiene fin-.

 

* «Nadie se sana a si mismo hiriendo a otros!».

Porque todos estamos unidos. Somos parte del mismo cuerpo, que es toda la humanidad, todos los seres vivos. Y el universo.

 

* «La tierra no es el medio ambiente, algo fuera de nosotros que debemos cuidar. La tierra somos nosotros. Cuidando la tierra, nos cuidamos a nosotros mismos».

Por mucho que cuidemos la tierra, siempre la vamos a estropear. Eso mismo pasa con nuestro cuerpo. Ya que la vida es nacer desarrollarse, llegar a la plenitud y morir.

Y como es preciso comer, alimentarse, es cuando nos hacemos destructores, matamos todo lo que necesitamos de lo que hay en la tierra.

 

* «La guerra es el arte de destruir a los hombres, la política es el arte de engañarlos».

Porque en la guerra es la lucha cuerpo a cuerpo para matarse, destrozarse.

Y la política es el arte de las mentiras, las falsedades.

 

* “A la naturaleza le importan solo dos cosas -sobrevivir y reproducirse-. Todo lo que pongan encima de eso, todo lo que es cultura, es responsable del aburrimiento del hombre. Entonces tenemos una gran variedad de experiencias religiosas. Usted no está satisfecho con sus propios juegos o enseñanzas religiosas; así que otras traen de la India, Asia o China. Se vuelven interesantes porque son nuevas. Usted toma un nuevo lenguaje y trata de hablarlo y utilizarlo para sentirse más importante. Pero básicamente, es la misma cosa”. UG Krishnamurti.

La nada, el vacío, el silencio, la repetición, nos aterra, nos desquicia, nos desespera.

Y por eso, tenemos esta sociedad del espectáculo, ya sea deportivo, musical, buscando las exquisiteces en la comida, la ropa, los coches, los apartamentos, o del sexo, droga y rockandrroll.

Pero con todo eso, el problema de la soledad, del conflicto, de la lucha, del dinero, etc., no desaparece.

Por eso, algunos buscan las novedades en las drogas, las teorías psicológicas, el esoterismo, un nuevo gurú. Creyendo que así van acabar los problemas.

Pero los problemas, sólo acaban cuando uno es el discípulo y el gurú a la vez. Sin dependencia, ni idolatría, ni superstición.

Y es que no queremos ser nada. Queremos que la vida tenga vértigo, abundancia de retos. De satisfacciones que nos den placer. Pero, el placer nos trae consigo el dolor.

Ya que el placer, es codicia; y su deseo de más y más.