Torni Segarra

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* ¿Qué es la cordura y qué es la locura?

Engendrar antagonismo y división, que es el oficio de los políticos que nos representan, implica cultivar y sostener la locura, ya se trate de los dictadores o de los que ejercen el poder en el nombre de la paz o de alguna forma de ideología.

¿Qué es la cordura y qué es la locura? ¿Quién es cuerdo y quién está loco? ¿Son cuerdos los políticos? Los sacerdotes, ¿están locos? Los que se comprometen con ideologías, ¿están cuerdos? Somos controlados, moldeados, apremiados por todos ellos, ¿y estamos cuerdos?

¿Qué es la cordura? Es ser íntegro, no fragmentado en la acción, en toda clase de relaciones; ésa es la esencia misma de la cordura, Cuerdo significa total, sano y santo. La locura es neurosis, psicosis, desequilibrio, esquizofrenia; cualquiera sea el nombre que uno quiera ponerle; implica estar fragmentado, dividido en la acción y en el movimiento de la relación, que constituye la existencia.

Engendrar antagonismo y división, que es el oficio de los políticos que nos representan, implica cultivar y sostener la locura, ya se trate de los dictadores o de los que ejercen el poder en el nombre de la paz o de alguna forma de ideología.

¿Y el sacerdote? No hay más que mirar lo que es el clero. Se interpone entre uno y lo que ellos consideran que es la verdad, el salvador, Dios, el cielo, el infierno. El sacerdote es el intérprete, el representante; es el que tiene las llaves para el cielo; él es quien, condicionado al hombre mediante la creencia, el dogma, el ritual él es el verdadero propagandista. Ha condicionado al hombre porque éste de desea comodidad, seguridad y le tiene espanto al mañana.

Lo artistas, los intelectuales, los científicos, tan admirados y lisonjeados, ¿están cuerdos? ¿O viven en dos mundos diferentes, el mundo de las ideas y la imaginación con su expresión compulsiva, totalmente separado de la vida cotidiana de placer y dolor que llevan?

El mundo que nos rodea está fragmentado y así estamos cada uno de nosotros, y la expresión de ello es el conflicto, la confusión y la desdicha; uno es el mundo y el mundo es uno mismo. La cordura implica vivir una vida de acción sin conflicto. La acción y la idea son contradictorias. El ver es el hacer, y no la ideación primero y luego la acción de acuerdo con la conclusión. Esto engendra conflicto. El propio analizador es lo analizado. Cuando el analizador se separa como algo diferente de lo analizado, genera conflicto, y el conflicto es el área del desequilibrio. El observa­dor es lo observado y en eso radica la cordura, lo total, lo sagrado; y con lo sagrado está el amor.

J.Krishnamurti

 

TS: La locura, ¿no es pasar de todo?

Pasar de todo quiere decir: Que hago lo que me da la gana.

¿Y de una manera o de otra no lo hacemos todos? Y eso que están las leyes escritas por las autoridades.

Así que, el trabajo es ver la locura de cada cual, comprenderla. Y si la comprendemos, esa locura desaparecerá. Con todo su desorden, caos, miseria, maldad.