Torni Segarra

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* Sí, la vida es. Por tanto, hay que vivirla.

 

* ‘… el primitivo impulso emocional’, ¿no es el ‘yo’ operando, la irracionalidad?

Por eso, hemos de amar al ‘yo’, comprenderlo, tratarlo como un amigo; para que así, no haya ni división ni conflicto.

 

* “¿Crees que una programación nos pueda decir que es lo adecuado?”

Sí. Si tú puedes descubrir, si es en ese mismo instante algo es falso, desordenado, inadecuado o no.  Porque, lo nuevo no sabemos lo que es.

Lo nuevo y lo viejo, se intercambian los papeles a cada instante. Por eso la libertad, es tan peligrosa. Porque no se puede controlar. Y por eso, la libertad es amor: lo nuevo.

 

* Siento hacerte esta pregunta. Si cayera un proyectil en el edificio donde vives y destrozaran tu apartamento y te causaran heridas. ¿Qué sentirías?
Sé que puedes decir, si esa eventualidad llegara, te contestaría.
Si me permites, un poco más: Tú sabes que el observador es lo mismo que lo observado. Entonces, todos los terrícolas somos iguales, sentimos lo mismo. Odio, rabia. dulzura, crueldad, venganza, violencia.
No se trata de decir que soy pacífico, pacifista. Se trata de comprender, de ver cómo funciona nuestro pensamiento, que es el ‘yo’. Ya sea suave, pacífico, o agresivo, violento, cruel.
La mente tiene la capacidad, de arreglar las cosas para que parezcan lo que queremos conseguir, ser. Si soy guerrero, violento, la mente hará todo lo posible para justificarlo. Y si digo que quiero ser pacífico, la mente hará lo mismo.
Por eso, en realidad, no somos nada. Somos lo que somos, siempre cambiando -lo que llegue a la mente-.

 

* ¿Las plantas pueden razonar, hablar?

 

* Sin el amor, la vida es una rampa a la locura.

 

* «No se deje engañar porque me vea comer y fumar, leer y hablar. Mi mente no está aquí, mi vida no está aquí».

¿Siempre está fuera?

 

* Si me pincho accidentalmente con una aguja, soy ese que sufre.

No hay más. Sólo palabras que no tienen fin.