Torni Segarra

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Relato sobre J Krishnamurti.

“El Sueño: «¿Eres Tú Mi señor?»

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Separada por poco tiempo de Krishna, Mrs. Besant escribía el 29 de noviembre de 1911:

‘Estoy enviándote grandes ondas de amor, como esas que entran tumultuosamente a través de la puerta abierta del mar; sólo que ellas no te golpean, sino que envuelven y protegen el precioso cuerpo que el Señor habrá de ocupar.

Amo a mi querido Krishna, el ego que he amado por tantos años. ¿Cuántos? No lo sé ¿Desde que éramos animales saltarines y custodiábamos la cabaña de nuestro Maestro? Quizá desde mucho antes todavía, tal vez desde que éramos plantas y extendíamos zarcillos delicados el uno hacia el otro bajo la luz del sol y en medio de las tormentas. Y es posible que fuéramos minerales -¡Oh, hace tantísimo tiempo!­ que yo fuera un trocito de cristal y tú un pedacito de oro dentro de mí’.

En diciembre de 1921, Krishna y Nitya regresaron con Mrs. Besant a la India por un corto período. Los ataques contra Mrs. Besant continuaban. Los hermanos acompañaron a Mrs. Besant a Varanasi. De acuerdo con Mrs. Besant y Leadbeater, fue aquí donde habría de producirse el primer despertar del espíritu, después de lo cual Mrs. Besant proclamó que ya no podía haber duda alguna de que Krishnamurti había sido elegido por el Bodhisattva Maitreya como su vehículo. Pero esto fue años más tarde.

En 1912, Mrs. Besant y los dos muchachos regresaron a Europa. Naraniah había permitido a regañadientes que sus hijos volvieran allá, entendiendo que así se mantendrían fuera de todo contacto con Leadbeater. Por entonces se hablaba libremente en la comunidad inglesa de Madrás sobre las inclinaciones sexuales de Leadbeater, y era natural que el padre se resintiera ante cualquier contacto de sus hijos con él. Cuando Mrs. Besant estaba a punto de dejar la India con sus pupilos, los temores de Naraniah volvieron a despertarse y amenazó con entablar juicio para recuperarlos. Pero ella persuadió al padre de que permitiera a los muchachos acompañarla a fin de que se prepararan para su ingreso en Oxford. Sin embargo, cuando Naraniah se enteró de que al llegar a Europa Mrs. Besant había llevado a los muchachos a Taormina en Italia, donde los esperaba Leadbeater para ayudar a Krishna en su segunda iniciación, finalmente entabló un pleito para recuperar la custodia de sus hijos. Mrs. Besant regresó a la India y peleó el juicio con su enorme energía, su diligencia y toda su fuerza de voluntad; se presentó personalmente en las Cortes y arguyó con gran habilidad contra algunos de los mejores expertos legales del país.

Perdió el caso en la Cámara Baja y en el Tribunal Superior de Madrás; pero más adelante triunfó ante el Consejo del Rey.

Krishna y Nitya no vieron la India desde 1912 a 1921.El contacto entre Mrs. Besant y Krishna podía mantenerse solamente por correspondencia Krishna le escribía todas las semanas relatando sus estudios, sus sueños, sus problemas. Comenzó a reunir dinero para la labor de Mrs. Besant en la India, y prometió contribuir con una suma semanal deducida de sus gastos personales. Durante una visita a un dentista en la última semana de agosto de 1912, una suave aplicación de cocaína en su muela del juicio

indujo esa noche un sueño extraordinario en relación con el Señor Maitreya. Describió el sueño en una carta a Mrs. Besant -la escritura se desparrama a través de la página­, las palabras están cortadas, las líneas torcidas:

Recordé que me encontraba con Clarke en una habitación que estaba sobre una de las salas de la S.E. [Sección Esotérica]. Había una reunión de la S.E. que presidía Madre. La reunión terminó, y Clarke y yo subimos las escaleras y entramos en la habitación. Mi ventana daba a la sala de la S.E. Fui hasta la ventana por casualidad y vi a una persona dentro de la sala. Al principio me sobresalté bastante, porque había visto salir a todos después de la reunión y yo mismo había cerrado la puerta. Por eso me sentí inquieto y estaba un poco asustado, pero me dije: “¿Qué hay aquí que sea motivo de temor?” Por lo tanto, llamé a Clarke y bajamos. (Russel B. Clarke (Dick) era un ingeniero y un teósofo que vino a parar en Adyar en 1910 y estaba ayudando a C.W. Leadbeater en su trabajo. Cuando los muchachos Krishna y Nitya fueron descubiertos. Clarke se convirtió en el tutor de ambos). Yo descendí con bastante rapidez, y cuando llegué al final de la escalera miré hacia arriba para ver a Clarke, pero él no estaba ahí. Escuché una especie de ruido y vi lo que sigue: Una forma parecía emerger del cuadro que representaba al Señor Maitreya y a los Maestros. Vi las piernas de un hombre y el cuerpo hasta la altura del cuello, pero no podía ver de quién era el rostro, puesto que estaba cubierto con una especie de tela dorada. Sabía quién era la persona, porque llevaba el cabello largo y una barba puntiaguda, y quise estar seguro, y hablé muy humildemente y las palabras son exactas. Dije: “¿Eres Tú, mi Señor?”… Él descubrió Su rostro y yo supe con certeza que era el Señor Maitreya. Después, me postré a Sus pies y Él extendió Su mano sobre mí y me bendijo. Entonces Él se sentó en el suelo con las piernas cruzadas y yo también me senté con las piernas cruzadas sobre el piso. Después comenzó a hablar y me dijo cosas que no recuerdo. Luego me prosterné y Él se había ido.

Pocas horas más tarde, un amigo hindú y yo estábamos paseando por un camino y a ambos lados había montañas y ríos, y vi a un hombre caminando hacia nosotros; era alto y bien formado. Cuando la forma se aproximaba supe quién era y le pedí a mi amigo que se marchara. Mi amigo dijo que quería ver de quién se trataba. En este momento, la forma se encontraba muy cerca de nosotros y yo iba a prosternarme cuando Él puso Su mano sobre mí y me dijo que no lo hiciera. Mi amigo estaba detrás de mí. Él Señor se volvió hacia mi amigo y le dijo: “¿Qué es lo que quieres aquí?” Mi amigo no le contestó. Entonces el Señor le dijo otra vez: “Si nada quieres, mejor harías en marcharte”. Mi amigo siguió parado ahí sin contestar. Entonces el Señor levantó su mano y la apuntó hacia mi amigo, y como yo estaba cerca de Su mano, escuché una especie de ruido retumbante, como si un tren hubiera pasado junto a nosotros. Me volví hacia mi amigo y vi que caía lentamente. Mi amigo estaba inmóvil como si estuviera muerto. Entonces me prosterné, y el Señor Maitreya dijo. “Ese muchacho amigo tuyo es bastante inquisitivo”, y yo no pude responder nada y lamenté haber traído a mi amigo.

PRIVADO

El Señor dijo, creo que esto es lo que dijo: “Raja [C. Jinarajadasa] ha de ir a América después de que George [Arundale, tutor de Krishna entre 1912 y 1914] haya venido el año próximo, y Clarke deberá quedarse”. Él me dijo que yo progresaba bien y alguna otra cosa que no recuerdo. Recuerdo al Señor muy claramente. Su rostro era como un cristal recubierto con una delgada pieza de oro; en otras palabras, tal como Madre dijo, igual que el trigo maduro. Era un rostro radiante y luminoso. Él fue muy bondadoso conmigo. Una o dos veces puso Su mano sobre mi hombro. Habló acerca de Madre y de George.

Hablamos durante un tiempo muy largo. Al final, le pregunté: “¿Hay alguna orden, mi Señor?” y Él contestó: “No necesitas ser tan formal”. Después me prosterné una vez más Él dijo: “Nos encontraremos con frecuencia”.

Sentí como si pudiera hablar con Él eternamente, y vi desaparecer la forma del Señor Maitreya. Entonces desperté y eran las cinco y media. También entonces, expresé por escrito todo esto… Krishna.

Durante los años en que estuvieron separados, Mrs. Besant continuó escribiéndole a Krishna regularmente relatándole su vida, enseñándole a escribir con corrección y así sucesivamente. Sus cartas reflejan su interés por él y sus notables cualidades de maestra. El 9 de octubre de 1912, ella reparó en la espantosa ortografía de Krishna y le escribió:

Me alegra que estés haciendo tus tareas regularmente. Por favor, trata de prestarles atención mientras las realizas, y haz que tu mente sea constante y piensa, como lo hacías conmigo. Es muy importante que domines estas cosas comunes y lo digas todo a favor de nosotros en Oxford. Me gustaría que las barras paralelas de la “doble r” fueran mejores; tus “elles” son correctas. Una de las palabras complicadas que a menudo se dan en el estudio de la ortografía es unparalleled [inigualado]. No creo que haya ninguna regla acerca de la “r” simple o doble, pues escribimos “harass” [acosar] con una, y “embarrass” [avergonzar] con dos. Leyendo libros aprendemos a conocer el aspecto que tiene una palabra, y si está erróneamente escrita se ve como un hombre lisiado.

Saldré para Adyar en la media noche del día 20, y va a haber una recepción que me dará la gente de Madrás para demostrarme que ellos no simpatizan con The Hindu.

Con inmenso amor para ti y el querido Nitya,

Vuestra amante Madre.

Un año después, en respuesta a un comentario sobre su indisciplinada escritura, Krishna le escribía a Mrs. Besant:

“Yo lamento mucho que el Señor Maitreya haya debido hablar tres veces acerca de mi caligrafía”

Mrs. Besant, ocupada en el pleito por la custodia de los muchachos y atrapada en la vorágine de la vida política en la India, puso a Krishna y a Nitya bajo el cuidado de C. Jinarajadasa y más tarde de George Arundale. Derivados como eran ambos de un sitio a otro, de tutor en tutor, muy poca educación o discusión espiritual parece haber tenido lugar durante este período. Por un tiempo, se envió a los hermanos a una escuela cerca de Rochester. Sus vidas eran desdichadas por obra de los otros muchachos, que decían chistes obscenos y llamaban a los hermanos, “demonios negros”.

En los primeros años, mientras Krishna estaba en la India, mantuvo un contacto activo con los Maestros; pero en Inglaterra pronto se volvió escéptico y mostró poco interés en cualquier actividad esotérica. Le contó a un amigo que, en una ocasión, cuando el Maestro K.H. de pie delante de él estaba hablándole, se acercó al Maestro y pasó a través de él. De acuerdo con Krishna, los Maestros nunca habrían de aparecérsele nuevamente.

El 15 de abril de 1913, el juez Blackwell del Tribunal Superior de Madrás, dictó sentencia en el juicio entablado por Naraniah para la recuperación de la custodia de sus hijos Krishna y Nitya.

El honorable juez concluía que, si bien la evidencia de Naraniah, el padre, no era confiable, el demandante no tenía conocimiento, cuando firmó el acuerdo de tutoría, de que a su hijo iban a educarlo como un “vehículo de poderes sobrenaturales” y, por tanto, tenía el derecho de cambiar de opinión al enterarse de eso.

Su señoría rehusó aprobar las órdenes de custodia, puesto que los muchachos eran residentes de la India Británica y sólo temporariamente residían en Inglaterra. Por lo tanto, los declaró bajo tutela de la Corte y ordenó que fueran devueltos a su padre el 26 de mayo de 1913 o alrededor de esa fecha.

Sin embargo, se concedió a Mrs. Besant un diferimiento de ejecución del fallo, y ella decidió apelar al Consejo del Rey. Mrs. Besant había telegrafiado a Krishna, recibiendo en respuesta un cable de Raja, Nitya y Krishna, quienes le expresaban la total confianza que tenían en ella.

A.B. le escribió a Krishna el 17 de abril:

Mí amado hijo:

Tu gentil telegrama, firmado por ti, Raja y Nitya, me produjo una gran alegría. Tú y Nitya están perfectamente a salvo. Nadie puede tocarlos “Yo los protejo”. Y sobre todos nosotros brilla la Estrella del gran rey, y la mano del Señor Maitreya los defiende ¿Acaso no me ordenó Él mismo que yo los protegiera? Es mi privilegio y mi, orgullo hacerlo, bendito muchacho mío.

Estoy disfrutando mucho y recuerdo cómo tú y yo galopábamos por los valles del Himalaya cuando descendimos al interior de la India.

Tu amante madre.

¿Cómo crees que se ve mejor, “galloped” o “gallopped”? La gente lo escribe de ambos modos. Yo pienso que las dos “p” se

ven más como los saltos de un caballo”.

 

TS: Todo basura.

Una mafia ‘espiritual’ de locos fanáticos, homosexuales.