Torni Segarra

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* “Yo me he curado de muchas cosas llevo toda mi vida o sea más de 30 años liberándome del ego …así que estoy en paz …”.

Creo que no has captado todo el asunto.

Volvamos al observador es lo observado. O sea, que todos tenemos esa violencia, ese conflicto dentro de nosotros, que lleva a la guerra.

Cuando dices, ‘que estás en paz…’. Eso no es cierto del todo. Pues, sólo podemos decir que tenemos más paz que los guerreros, que los que pasan de todo, que los que son crueles violentos.

 

* El problema es que realmente, eso que queremos, tal vez no pueda ser. La vida es la guerra, la violencia.

Cierta vez JK fue invitado a comer con Indira Gandhi -que era presidenta de India- y Pupul Jayakar -activista cultural y escritora-.

Antes de comer JK y Indira Gandhi, entraron en una habitación y estuvieron hablando un largo tiempo. Cuando salieron, la mesa ya estaba preparada para comer.

Y según dijo Pupul Jayakar, JK no miró ni una sola vez a Indira Gandhi durante la comida. Es decir, ahí está la violencia, la guerra.

Aunque si lo comparamos con la mayoría, los guerreros, los crueles violentos, eso no es nada. Pero, sí que es.

 

* “¡Ponte en paz con los seres que amas y confía!

Ponte en paz en tu corazón.

Elije el amor en vez del odio y el conflicto, sin importar que sucedió.

Son sólo memorias, desdibujadas ya por el paso del resentimiento y el tiempo.

Abandona el empeño orgulloso de tratar de entender qué pasó.

No importa.

Confiar no es necesitar saberlo todo -decían por ahí- sino, no necesitar saber nada.

Deja de herir a tu corazón, porque es a él al único que hieres.

Elije amar en vez de odiar.

Hay que amar en vez de odiar”.

No somos perfectos. Por lo que, el amor es la solución a todos los problemas.

El amor, no ve enemigos ni quiere vencer. El amor es la facilidad, porque todos somos amigos, personas, terrícolas.

 

* Por eso, la libertad es amor. Pues el amor no miente, ni incita al mal haciendo la guerra.

La guerra todos la llevamos dentro; y es preciso ese amor para poder ver la verdad de que todos somo guerreros asesinos.

Sólo falta un reto altamente perturbador, para convertirnos en un monstruo asesino.