Torni Segarra

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* La muerte es implacable. Y por eso a todos nos conmueve de una u otra manera. Sobre todo, si esa muerte es de alguien cercano, etc.

Hemos de ser sensibles y tratarnos con respeto, amor. Porque esa persona que está viva, mañana u otro día puede morir sorprendentemente. Y ya no se puede hacer nada para corregir los malos tratos, la pereza, la indiferencia.

 

* Sólo hemos de conocernos realmente cómo somos, cómo operamos. Así de esa manera, si nos conocemos, es cuando conocemos a toda la humanidad.

 

* “LAS TRAMPAS DEL EGO

  • Si crees que es más «espiritual» andar en bicicleta o utilizar el transporte público para moverse, eso está bien, pero si juzgas a alguien que conduce un auto, entonces estás en una trampa del ego.
  • Si crees que es más ‘espiritual’ no ver la televisión porque crea problemas en tu cerebro, eso está bien, pero si juzgas a quienes todavía la ven, entonces estás en una trampa del ego.
  • Si crees que es más «espiritual» evitar chismes o los medios de comunicación, pero juzgas a aquellos que leen estas cosas, entonces estás en una trampa del ego.
  • Si crees que es más ‘espiritual’ hacer Yoga, consumir sólo alimentos orgánicos, comprar cristales, reiki, meditación, usar ropa «hippies», visitar templos y leer libros sobre iluminación espiritual, pero enjuicias a quien no hace esto, entonces tu estás atrapado en una trampa del ego.
  • Estar siempre consciente para sentirte superior. La idea de que tú eres superior es la indicación más grande de que te encuentras en una trampa de tus egos.

El ego quiere venir a través de la puerta de atrás. Tendrás una idea noble, cómo empezar el yoga y luego se tuerce para servir a su objetivo de sentirte superior a los demás.

Empezarás a menospreciar a aquellos que no están siguiendo tu «camino espiritual».

Superioridad, juicio y sentencia. Estas son las trampas del ego. -Mooji”.

Mientras el ego, el ‘yo’ esté operando nuestras vidas son confusas, en desorden.

La espiritualidad, la inteligencia, ser sensibles, libres, sino se ha comprendido el ‘yo’ -celos, envidia, odio, vanidad, deseos de más y más-, no podrán ser.

 

* Para que la energía llegue en toda su plenitud, ha de llegar lo nuevo. Que es lo no pensado, manoseado. Y entonces, llega la dicha de lo nuevo.

 

* Cuando se acepta y se entiende el error. Entonces, llega lo nuevo -donde el ‘yo’, no es en sus ilusiones e ignorancia-.