Torni Segarra

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* Siempre habrá unos delante y otros atrás de nosotros. Y también los que son de nuestra edad y nivel.

 

* La mente puede inventar o rechazar, según nos convenga.

 

* «Optimistas y pesimistas contribuyen a la sociedad. El optimista inventa el avión, el pesimista inventa el paracaídas».

Por eso, todo está unido invisiblemente. Lo que pasa, es que la parte negativa -que todo tiene- no nos gusta verla.

Y por eso, llegan las desgracias y las miserias.

 

* “EL optimista nunca creyó que fueran necesarios los paracaídas!”.

Y los jóvenes optimistas, tampoco creen que pueden enfermar o perecer con sus actividades que para ellos son cotidianas.

 

* «Me dolió, pero en realidad me lo esperaba».

Si estuviéramos siempre lúcidos, las sorpresas que nos causan tanto dolor. No nos cogerían desprevenidos y no nos causarían dolor.

 

* El problema está en que el cuerpo se va, se acaba. Y nosotros no nos queremos ir, ni que se acabe todo.

 

* Tal cual somos todos nosotros. ¿Conocen a alguna persona liberada de todo el condicionamiento, la programación?

 

* «No se puede confundir la verdad con la opinión de la mayoría». Jean Cocteau.

Ni tampoco confundir la verdad, con una minoría.

 

* «Si te vas, no me pienses más. Yo ya no te voy a nombrar. -La sincronicidad, de Carl Gustav Jung».

Primero, cada uno que haga lo que tenga que hacer. Y después que venga lo que tenga que venir.

Que ya sabemos lo que ha de llegar: más de lo mismo, que está sucediendo. Desdicha y felicidad, juventud y diversión, madurez, vejez, muerte.

 

* Nada pasa por casualidad, ese programa se hizo cuando aún estaban saliendo de la resaca de dos guerras mundiales; y una civil, que acabó en una dictadura.

Y las personas, eran más comprensivas, de todo lo que estaba sucediendo.

Ahora las resacas fuertes han desaparecido, nos hemos hecho ricos. Y a los ricos todos los quieren emular. Con la consecuencia de que nos hemos hecho anárquicos -cada uno hace lo que le da la gana-.