Torni Segarra

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* No huyen corriendo. Pero ellos saben que llevamos peligro para los que son conservadores, están a favor de las guerras, son autoritarios, insensibles.

 

* Todos necesitamos lo necesario para sobrevivir. Entonces, a veces halagamos a las personas para que estemos a bien y si viene alguna dificultad, nos puedan ayudar.

Ahora resulta que alguien cae enfermo y tiene que ir al médico. Y tú eres su médico. Cuando más te respete, te demuestre simpatía, etc., tanto mejor para el enfermo. ¿Lo comprendes? Por eso, se dice: amigos hasta en el infierno.

Dar las gracias, es un halago. Y todo halago, lleva consigo el interés propio.

 

* Lo fácil, puede convertirse en difícil. Y al revés lo difícil, en fácil.

La vida es ingobernable, donde la mente no lo puede arreglar. Por lo que, hay que vivir con las buenas y con las malas. Sin pelear sin hacer una guerra dentro de nosotros -que por la fuerza de los hechos va a salir al exterior-.

Pues en las guerras todos perdemos.

 

* “Si todo vuelve al uno, ¿a qué vuelve el uno?”.

Todo lo que digamos, puede ser rechazado infinitamente.

Y el otro que dice lo que quiere, también puede ser rechazado infinitamente.

 

* No te das cuenta que ya estás huyendo. Porque no compartes ni entiendes lo que se está diciendo.

¿Tú no ves que cuando tú hablas ya estás dentro del sistema, queriendo que callen los otros colaboradores?

Queremos huir, pero no podemos. Los terrícolas, somos: Quiero, pero no puedo.

 

* Tú y los de este grupo os creéis que por decir algunas palabras -gracias, así será, escrito está, etc.-, ya está todo solucionado. Y eso es superstición, beatería, miedo.

A la realidad, a la vida, al universo, dios, no se le puede manejar. La realidad es, es y es. Ahí está la muerte esperándonos.

 

* Tú quieres la guerra. Yo no la quiero.

 

* “A un cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado”.

¿Quién es ese tú?