Torni Segarra

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* ¿Tú eres capaz de dejarte fusilar por negarte a hacer la guerra y no querer matar a nadie?

 

* Entonces, ¿con el ser, te basta para deshacerte de la miseria y la amargura de la guerra?

 

* No se trata de reprimir a nadie.

Se trata de informar que se puede vivir sin echar bombas ni asesinarse haciendo la guerra.

 

* Todos necesitamos hacer algo. Los que no hacen nada, han de pasear para que las piernas no se atrofien. Ahora pon esa ‘terapia’ al resto de la vida. Y verás como hay un sentido práctico. Como lo es el comer, comprar la comida, prepararla. Comerla adecuadamente, masticándola. Comer lo justo, lo necesario.

Puedes decir, pero si el absurdo siempre está ahí, porque tenemos que morir cualquier día. Sí vale, pero aún no ha llegado. Y si quieres puedes seguir gozando del absurdo de la vida. Explicándolo, informando. Y en eso está la compasión, el amor.

 

* No se trata de consejos.

Se trata de que tú bajes de tu pedestal de amargura -que es donde estamos todos-.

Te evitarás disputas, malas palabras ofensivas. Y tal vez, te llegue la paz y la felicidad del amor.

 

* La idolatría, es ignorancia, miedo. Y nos lleva a la esclavitud de los idolatrados. Con su miseria, engaños y amargura.

 

* Necesitamos -todos- aprender mucho, seguro tu camino será muy largo. Espero que lo logres, te lo deseo de verdad.

Hay que saber lo que se dice. De lo contrario parece que solo tú eres la que solo sabes. Y eso es un error, el ego, el ‘yo’ operando, en acción.

 

* ¿Hay algún problema más caro, más cruel y sanguinario que la guerra? Parece ser que a ti te gustan las guerras.

Sería interesante verte en el frente de batalla, donde caen bombas, proyectiles, balas. Y donde pasas frío, calor, hambre. Donde has de matar o que maten.

* Enseñar, como su nombre indica, es como cuando uno va a una casa y se le dice: Ves aquí está el comedor que es donde se come; aquí está la cocina donde se preparan las comidas; aquí están las habitaciones para dormir.