Torni Segarra

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* Diálogo entre David Bohm, Narayan, Jiddu Krishnamurti.

“La senilidad y las células cerebrales

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DB: Tal vez podríamos discutir qué significa estar libre del tiempo. Vea; la sugerencia de que el cerebro está libre del tiempo, al principio podría sonar absurda. Pero, obviamente, todos sabemos que usted no quiere decir con ello que el reloj se detiene.

K: ¡Ciencia ficción y todo eso!

DB: El punto es ¿qué significa de hecho estar psicológicamente libre del tiempo?

K: Que no hay mañana.

DB: Pero sabemos que hay mañana.

K: Pero psicológicamente…

DB: ¿Puede usted describir mejor lo que entiende por “no hay mañana”?

K: ¿Qué significa estar viviendo en el tiempo? Primero tomemos el otro aspecto y después llegaremos a éste. ¿Qué significa vivir en el tiempo? Esperanza, pensar y vivir en el pasado, imágenes, ilusiones, prejuicios, todos son una consecuencia del pasado. Todo eso es tiempo, y está produciendo caos en el mundo.

DB: Bueno, digamos mejor que si no estamos viviendo psicológicamente en el tiempo, podemos seguir ordenando nuestras acciones por el reloj. Lo que confunde mucho es cuando alguien dice: “Yo no estoy viviendo en el tiempo, pero debo acudir a una cita”. ¿Se da cuenta?

K: Por supuesto; usted no puede permanecer sentado aquí para siempre.

DB: Entonces, lo que usted dice es: Estoy mirando el reloj, pero no proyec­to psicológicamente el modo en que voy a sentir dentro de una hora, cuando realice mi deseo, etcétera.

K: Sólo digo que la manera en que ahora estamos viviendo, se encuentra en el campo del tiempo. Y ahí hemos producido toda clase de problemas y sufrimientos. ¿Correcto?

DB: Sí; pero debería ponerse en claro por qué esto produce necesariamente sufrimiento. Usted sostiene que, si uno vive en el campo del tiempo, el sufrimiento es inevitable.

K: Inevitable.

DB: ¿Por qué?

K: Es muy simple. El tiempo ha formado el ego; el “yo”; la imagen de mí mismo alimentada por la sociedad; por la educación; esta imagen se ha formado a través de millones de años. Todo eso es el resultado del tiempo. Y desde ahí actúo.

N: Sí.

DB: Actúo psicológicamente hacia el futuro; o sea, hacia algún estado futuro del ser.

K: Sí. Lo cual significa que el centro está siempre deviniendo.

DB: Tratando de mejorar.

K: De ser mejor, más noble o alguna otra cosa. De modo que eso, el constante esfuerzo por llegar a ser algo o alguien psicológicamente, es un factor de tiempo.

DB: ¿Quiere usted decir que el esfuerzo por “llegar a ser”, genera sufrimiento?

K: Obviamente. Es simple. Todo eso es divisivo. Me divide, me separa de los otros, y de ese modo usted es diferente de mí. Y cuando yo dependo de alguien, y ese alguien se ha ido, me siento solo y desdichado. Todo eso ocurre.

Por eso decimos que cualquier factor de división, que es la naturaleza misma del yo, debe inevitablemente originar sufrimiento”.

 

Cuando estoy dividido, la belleza desaparece. Encontramos a las personas feas, sin gusto, las miramos como si no las viéramos.

Y, ¿de dónde llega esa división? Es el miedo porque, esa persona y su manera de vivir, su vestimenta, todo él me molesta. Y la rechazo.

Rechazo su país, su raza, su religión, su rostro, todo él.  Y ahí está el sufrimiento, el terrible y horrible dolor. Por tanto, la división es sufrimiento, violencia, crueldad, destrucción, guerra.

¿De qué manera cesa la división, qué haremos? Sólo podemos comprender todo lo que somos; y esa visión del horror, del caos, del dolor que provocamos. Es lo que hará que necesitemos la compasión, el amor.