Torni Segarra

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* «Cuando te aferras a la experiencia espiritual, tendrás todo el sufrimiento de un drogadicto». – Adyashanti.

Por eso todas las ideas, teorías, tanto políticas, como religiosas, de la índole que sean. Son un impedimento para que llegue el orden.

Pues las ideas y teorías, nos dividen, nos fragmentan; y generan conflicto, brutalidad, crueldad, violencia.

 

* «Cuando no había ninguna experiencia del cuerpo mente y mundo.

¿Cómo era usted?

Usted no sabía que era, ahora usted sabe qué Es.

El conocimiento aparece debido cuando hay ignorancia.

Cuando se comprende esto de esto, la mente desaparece”.

La mente desaparece cuando no hay experiencias del pasado.

 

* “Como humanos, ¿crees que es posible amar incondicionalmente?”.

Si eso fuera así, seguramente desapareceríamos. Pues lo daríamos todo para los hambrientos, los que viven en la miseria de la calle. Ya que no tienen donde ir.

 

* “Por si les parece interesante.

«El problema del deseo humano es que, como dijo Lacan, siempre es «deseo del otro» en todos los sentidos del término: deseo por el otro, deseo de ser deseado por el otro, y especialmente deseo de lo que el otro desea. Esto último hace de la envidia, que incluye el resentimiento, un componente constitutivo del deseo humano, algo que Agustín (de Hipona) ya sabía. Recordemos el pasaje de sus «Confesiones», a menudo citado por Lacan, que retrata la escena de un bebé celoso del hermano que mama del pecho de la madre: «Yo mismo he visto y comprobado cómo un infante puede estar celoso, aunque no pueda hablar. Palidece y lanza miradas furtivas a su hermano de leche»» (del libro «Sobre la violencia» de Slavoj Zizek, pág. 109 adjunto versión digital del libro)”.

La vida es violencia. Y la violencia es precisa para poder sobrevivir. Pues todos hemos de comer. Y comer siempre es a costa de otro, de los otros.

Cuando vamos por el campo y pisamos un caracol, las hormigas ya tienen algo de comer. Y a su vez, esas hormigas los pájaros se las comen.

 

* “Sucede que, sin ánimo de escudar la violencia, si las cosas que suceden se dejan quietas, también se desordenan”.

No se trata de dejar de intervenir, se trata de no dar pie a la violencia. Y para ello, no hay que provocarla con el desorden, los conflictos, el deseo de vencer siempre.