Torni Segarra

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* –Interlocutor: La mejor defensa no es un buen ataque. La mejor defensa es no sentirse atacado».

–Toni: Eso hay que vivirlo. Si te atacan, te pegan, te roban, ¿cómo sabemos cómo vamos a reaccionar?

–Interlocutor: Viviendo la experiencia.

–Toni: Eso es la inteligencia operando.

–Interlocutor: Pero si me pegan según me sale el indio o la India mejor dicho con flecha, plumas y cara pintada.

–Toni: Cada cual que haga lo que tenga que hacer.

 

* La verdadera moral, es tú moral. Aunque cada uno tiene un destino.

 

* Cuando uno actúa cruelmente con violencia, él dice que lo necesita. Pero el que recibe la crueldad y la violencia, quiere responder de la misma manera.

Por eso, son moralmente iguales. Porque quieren ganar, vencer, sojuzgar, y para ello han de ser crueles, violentos, asesinos.

Ahora bien, para complicarlo todo más: los dos crueles, violentos, asesinos, tienen millones y millones de personas que los apoyan, los defienden, los adoran. Y si estuvieran en su lugar, harían lo mismo que ellos.

 

* «Tu siempre piensas que todo lo que pasa está relacionado con el universo, la magia y las energías»

El universo, es real. La magia, es superstición. Las energías son del universo.

 

* Cuando uno juzga a otro, se da cuenta que es como si se estuviera juzgando a él mismo. Porque el juez, es como esa persona que él quiere juzgar. La diferencia está en que cada uno tiene su destino, su fatalidad.

 

* —Interlocutor X: Es un pensamiento el que dice que tu experiencia de vida es catastrófica. Ese no es un pensamiento de paz si genera la necesidad de salir de lo que el pensamiento está generando”.

–Interlocutor: Mira X, tengo el baño inundado desde el 9 de enero, está a punto de reventar el techo del comedor, y hace un rato se ha roto el calentador de agua y está saliendo toda, y han saltado los plomos y llevo horas sin luz. No hay ningún pensamiento de pánico ni de miedo, lo observo y ya está, pero se hace pesado…

–Toni: La vida puede ser muy pesada. Si somos afortunados, tal vez, podamos comprender esa realidad tan abominable, donde está todo complicado. Aunque, aquí juega la paranoia, lo neuróticos que estemos.

Porque, cuando cesan los problemas, nos reímos de ellos. También sucede, que queremos vivir en la perfección, sin problemas, ni obstáculos. Sin que las personas nos molesten, y que sean inteligentes, competentes, llenas de inteligencia, de amor.