Torni Segarra

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“La gente acude a mí y me pregunta si Dios existe o no.

¿Qué vas a hacer con Dios?

Déjalo tranquilo.

¿Qué vas a hacer?

Si existe, ¿qué vas a hacer?

Si no existe, ¿qué vas a hacer?

Parece que tu mente no estuviera enfrentando sus verdaderos problemas, y los estuviera evitando a través de problemas imaginarios.

Dios es un problema imaginario para ti. La furia, el yo, el sexo, la pasión, el odio: ésos son problemas reales.

Pero no preguntas por ellos; preguntas por Dios.

¿Qué tienes que ver con Dios?

No hay relación alguna.

Veo a gente que cree en Dios y a gente que no cree.

No encuentro diferencia alguna. ¿Puedes darte cuenta de si un hombre es ateo, solamente a través de su conducta? No.

¿Cómo puedes saber si este hombre cree en Dios y aquél no cree?

Los dos se comportan de la misma

forma. Si los insultas, ambos se enojarán.

¿Cuál es la diferencia?

Si hieres sus yoes, los dos se volverán locos; entonces, ¿dónde entra Dios?

Es una trampa: tratas de evitar los verdaderos problemas.

Las palabras «Dios», «moksha «, «verdad» son como mantas con las cuales cubres todos los problemas y los ocultas.

No son problemas; son mantas.

Y quienes responden a estas preguntas contribuyen a que eludas la realidad”. Osho.

El dios antropomorfo, es la herencia del miedo de la humanidad de hace cien mil años o más. El miedo es como un grito, una petición de ayuda, de auxilio, ante la muerte, las tormentas y sus rayos, los huracanes, los terremotos, las inundaciones, la guerra, las epidemias y enfermedades.
Así que, el dios antropomorfo, no tiene nada que ver con el dios-universo.