Torni Segarra

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* “Nunca hay más que lo que está sucediendo. Ok, para que algo sea un problema hay que desear otra cosa”

Así es.

Los niños lo quieren todo. Porque no saben lo que eso quiere decir: ser esclavo de eso que tiene y quiere más.

 

* La mente no tiene la capacidad de comprender la erupción de un volcán que arrasa todo lo que hay cerca de él. Un terremoto, un sunami, que lo destruye todo. ¿Qué sentido tiene eso que causa muertes, dolor, amargura, miserias?

Pero todo tiene su sentido. Porque la naturaleza tiene su dinámica. Como la tiene nuestro cuerpo.

Por eso, ser fanático en una idea o teoría, agarrarse a ella, pelear por ella, ese es el verdadero problema que debemos de comprender. Para así, no volvernos neuróticos.

 

* “El ser humano nace para realizar la vida, pero todo depende de él. Puede perdérsela. Puede ir respirando, puede ir comiendo, puede ir envejeciendo, puede ir en dirección a la tumba, pero esto no es vida. Esta es una muerte gradual desde la cuna hasta la tumba, una muerte gradual de setenta años de duración. Y, debido a que millones de personas a tu alrededor están muriendo esta muerte lenta, gradual, tú también empiezas a imitarlos. Los niños lo aprenden todo de quienes tienen a su alrededor, y estamos rodeados de muertos.

Tenemos por tanto que entender qué significa para mí la vida. No puede ser simplemente envejecer; tiene que ser madurar. Y, estas son dos cosas diferentes. Cualquier animal es capaz de envejecer. Madurar es la prerrogativa de los seres humanos. Sólo unos pocos reclaman el derecho.

Crecer significa ir profundamente al principio de la vida a cada momento; significa alejarse de la muerte, no ir hacia la muerte. Entre más profundamente entras en la vida, más entiendes la inmortalidad dentro de ti. Te alejas de la muerte; llega un momento en que puedes ver que la muerte no es otra cosa que un cambio de ropaje, o un cambio de casa, un cambio de forma: Nada muere, nada puede morir; la muerte es la mayor de las ilusiones”. Osho,

Todos hablamos de la muerte. Pero eso, no tiene ningún valor. Porque uno aún no ha muerto. Y los muertos no vienen a decirnos, qué es lo que sucede cuando estamos muertos.

 

* “¿Cómo se llama la religión de Lao Tse, dígame?

¿Y qué libro ha leído de él?

Responda”.

Los libros no son lo real, la realidad. Ellos quieren describirla.

Es como una señal de tráfico en una carretera, que el verla no es todo.

El todo llega cuando pasas la señal de tráfico y te enfrentas con la realidad de lo que, está pasando.