Torni Segarra

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* Diálogo con Jiddu Krishnamurti, David Bohm y Narayan.

“La senilidad y las células cerebrales

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DB: Entonces la pregunta es: ¿Cómo se le puede comunicar esto al cerebro que lo rechaza, que no escucha? ¿Hay un modo?

K: No lo hay si se niega a escuchar. Vea; pienso que un gran factor en esto es la meditación. Yo siento que hemos estado meditando, aunque por lo común la gente no aceptarla esto como meditación.

DB: Han usado esa palabra con tanta frecuencia…

K: …que su significado realmente se ha perdido. Pero la verdadera meditación es esto: el vaciado de la conciencia. ¿Entiende?

DB: Sí. Pero seamos claros. Antes usted dijo que ello ocurriría mediante el discernimiento total. ¿Ahora estamos diciendo que la meditación conduce al discernimiento?

K: La meditación es el discernimiento.

DB: Es ya el discernimiento. ¿Es entonces, alguna clase de trabajo que uno realiza? El discernimiento se entiende habitualmente como un destello, pero la meditación es algo más constante.

K: Debemos ser cautos. ¿Qué entendemos por meditación? Podemos rechazar los sistemas, los métodos, las autoridades reconocidas, porque éstas son, a menudo, meras repeticiones tradicionales; desatinos ligados al tiempo.

N: ¿Piensa usted que algunas de esas personas podrían haber sido originales, podrían haber tenido en el pasado un verdadero discernimiento?

K: ¿Quién lo sabe? En el presente, la meditación es esta penetración, este sentido de moverse sin ningún pasado.

DB: El único punto que queda por aclarar es que, cuando usted usa la palabra “meditación”, se refiere a algo que es mucho más que el discernimiento, ¿no?

K: Mucho más. El discernimiento ha liberado al cerebro; lo ha liberado del pasado; del tiempo. Esa es una declaración inmensa…

DB: ¿Quiere usted decir que, si uno va a meditar, ha de tener discernimiento?

K: Sí; correcto. Meditar sin ningún sentido de devenir; de llegar a algo.

DB: Uno no puede meditar sin discernimiento. No se puede considerar la meditación como un método mediante el cual uno llegará al discernimiento total.

K: No. Eso inmediatamente implica tiempo. Un procedimiento, un método, un sistema para lograr discernimiento es absurdo. El discernimiento total en la ambición o en el temor, libera la mente de la ambición; del temor. Entonces la meditación tiene una cualidad por completo diferente, que nada tiene que ver con las meditaciones de los gurús. ¿Podríamos decir entonces, que para tener un discernimiento total es preciso que haya silencio?

DB: Bueno, es lo mismo; parece que giráramos en un círculo.

K: Por el momento.

DB: Sí; mi mente está en silencio.

K: Por lo tanto, el silencio del discernimiento ha limpiado, ha purificado todo eso.

DB: Toda esa estructura de la ocupación mental.

K: Sí. Entonces no existe un movimiento tal como lo conocemos; ningún movimiento del tiempo.

DB: ¿Hay movimiento de alguna otra clase?

K: No veo cómo podemos medir eso con palabras; ese sentimiento de un estado infinito.

DB: Pero usted estuvo diciendo anteriormente que, no obstante, es necesario encontrar algún lenguaje, ¡aun cuando ello sea inexpresable en palabras!

K: Sí. Encontraremos ese lenguaje”.

 

TS: La meditación es vivir la vida -hagamos lo que hagamos-, sin nada que nos divida.

Pues, si hay división, seguimos con la mente confusa, desordenada.