Torni Segarra

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* La palabra imposible, quiere decir que sí que es posible.

Cuando algo es verdaderamente imposible -no morirse-, todos callan no lo discuten.

 

* Una mente embotada, ¿no es lo que todos tenemos? Los retos de la vida, con sus noticiarios, las noticias cercanas y lejanas. Nos embotan la mente y la hacen insensible. Es como el estómago que come muchos, demasiado y se inflama. Provocando dolor, un estado morboso.

¿Es preciso estar enterado de todo lo que pasa cerca o lejos? Por mucha información que tengamos, el mundo, la sociedad, no va a cambiar. Puede haber otra gran guerra, como las miles y miles que ha habido. Pero los seres humanos no han cambiado.

¿Podemos morir a todo, al nacionalismo grande o pequeño, a la religión, a nuestra manera de vivir egoísta, indiferente, cruel?

 

* “Camus desarrolla la idea del «hombre absurdo», o con una «sensibilidad absurda». Es aquel que se muestra perpetuamente consciente de la completa inutilidad de su vida. También es aquel que, incapaz de entender el mundo, se confronta en todo momento a esta incomprensión. El hombre rebelde será, por lo tanto, aquel que se encuentre en todo momento frente al mundo: “El rebelde no niega la historia que le rodea y trata de afirmarse en ella. Pero se encuentra ante ella como el artista ante lo real, la rechaza sin eludirla. Ni siquiera durante un segundo hace de ella un absoluto”. (Tomado de Wikipedia).

Por eso, los existencialistas viven amargados. Porque no quieren disfrutar de la parte fea de la vida. Son egoístas, porque no entienden que la vida del hombre, es como la del animal. Porque creen que, ellos tienen que sufrir menos, que los animales.

De manera que viven divididos, fragmentados, del paradigma, de la programación, peleando con su des fortuna.

 

* Cuando decimos al referirnos a la verdad, esto no es, esto no es. Y así hasta el infinito.

Es cuando vemos claro la realidad -y nos aquietamos, dejamos de ser neuróticos-.

 

* «Me parece que las ‘teorías de la conspiración’ están emergiendo muy rápidamente como hechos de la conspiración».

Siempre es lo mismo. Lo que pasa es que a veces todo se acelera y nos viene una paranoia. Convirtiéndonos en miedosos y valientes a la vez; porque vivimos en neurosis.