Torni Segarra

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* La idolatría y el paganismo, es lo que tiene: de tanto alucinar se lo creen. Pero, hay otros, la mayoría, que no se lo creen. Generándose el conflicto, la división, la guerra.

 

* «No soy apto para seguir ciegamente el liderazgo de otro hombre». Charles Darwin.

Hay que estar muy despierto. Porque no ser seguidor da mucho miedo. Pues la soledad es sinónimo de libertad, inteligencia.

 

* “Decía Don Quijote:  Sábete, Sancho, que todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien esté ya cerca».

 

Pura lógica no solo para el tiempo meteorológico. Eso nos pasa a todos: después de unos años de guerras, nos agotamos tanto económica, corporal y psicológicamente.

Aunque ese paradigma, parece no tener fin. Pues así llevamos un millón de años.

 

* El amor, es no tener miedo a nadie ni a nada. Porque, el ‘yo’ no opera cuando llega el amor.

 

* ¿De dónde salió la memoria?

 

* El vacío, la nada, acaba con todo.

 

* Si dices el universo infinito. Todo cambia porque llegaremos al absurdo, al vacío, a la nada.

 

* «Esta vieja sexualidad es algo pese a todo. reconozcámoslo: hemos hecho bien prestándole tanta atención desde que la vida es vida. ¿Cómo explicar si no que nos cansemos de todo menos de ella? El ejercicio más antiguo del ser vivo tenía que marcarnos; es normal que quien no se entregue a él sea un ser aparte, una piltrafa o un santo». E.M. Cioran

Primero, santo que vive no vale, no lo es. El sexo está inventado, concebido para que todos los seres vivos, se perduren en el tiempo. Los padres hacen hijos. Y los hijos hacen lo mismo.

Pero hay algo en la vida que parece absurdo: dicen que cada animal tiene una piel diseñada con unos colores para camuflarse y así no ser abatido, devorado, comido.

Entonces si es preciso comer, matar para subsistir. Por mucho que el diseño con sus colores, rayas, etc., para camuflase crea que se protege. A los depredadores esa estrategia no les afecta; pues la ley, el paradigma de la naturaleza es matar para poder vivir.

Exactamente cómo hacemos nosotros, con más sofisticación que llega a creernos que nosotros no hacemos -no matamos- como los animales.