Torni Segarra

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* La alimentación, si se puede ha de ser variada. Y en esa variedad, se puede encontrar todo lo necesario para que el cuerpo opere adecuadamente.

 

* “No te enamores de una persona. Enamórate de la historia, están creando contigo. La acción nunca miente”.

¿Enamorarse se elige?

En el cielo hay un librito que pone: fulanita con fulanito.

 

* «Al final la filosofía, la espiritualidad, la cultura, la religión, etc., no son tanto sutiles manifestaciones sociales, sino intrincados malabares de escapismo a nuestro trágico destino».

Esto y mucho más, es decir todo lo que hacemos. Se convierte en una escapatoria de la angustia vital, del absurdo que puede tener la vida. Hasta que nos damos cuenta -dejemos de estar distraídos con la mundanalidad, el ‘yo’ y sus inventos-.

 

* «¿Qué diferencia hay entre suicidarse y matar? Ninguna».

¿Seguro? Vamos a verlo.

El que mata ve el resultado, porque él no muere.

Pero el que se suicida, no ve nada. Porque está en la nada.

 

* Hay otra versión sobre el avance de los homínidos hasta las personas.

Cuando bajaron de los árboles, tenían que mirar de frente, de lado, hacia atrás. Y por eso se hicieron erectus -se pusieron de pie-. Dominando visualmente por encima de las hierbas, matorrales, etc.

 

* ‘Si quita todas las comodidades y avances humanos, probablemente iríamos a nuestra vida útil prevista …’.

Pero moriríamos a los 15 o 20 años. Cuando se rompería una pierna o brazo, la vida sería imposible y tal vez moriría de hambre.

Cuando vemos a los animales salvajes, seguramente los llamados homínidos, viviríamos como ellos.

 

* Todos los animales, los seres vivientes, tienen la misma programación: nacer y morir.

Y vivir es comer, alimentarse, resguardarse, sexo.

 

* Ya sea dicho: la mente es como el cuerpo, defeca, vacía lo que tiene dentro.