Torni Segarra

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* Diálogo entre David Bohm y Jiddu Krishnamurti.

“El orden cósmico

10º

4

DB: La pregunta podría ser: ¿No es posible mantener esa parte útil del pasado y eliminar todos los aspectos del pasado que son contradictorios?

K: Que son todos psicológicamente contradictorios. Entonces, ¿qué queda? ¿Sólo ir a la oficina? Ahí no hay nada. ¿Es ésa la razón de que no podamos abandonar el pasado?

DB: En eso aún hay una contradicción, porque si usted pregunta, “¿Qué queda?”, sigue preguntándolo desde el pasado.

K: Por supuesto.

DB: ¿Está usted diciendo, simplemente, que cuando la gente habla de abandonar el pasado, no sólo no lo está haciendo, sino que meramente convierte esto en otra cuestión que elude el núcleo del problema?

K: Porque todo mi ser es el pasado; ha habido cambios o modificaciones, pero sus raíces están en el pasado.

DB: Si usted dijera: “Muy bien, abandonen todo eso y en el futuro tendrán algo por completo diferente y mejor”, ¿la gente se sentiría, entonces, atraída por esto?

K: Pero lo “mejor” proviene aun del pasado.

DB: La gente quiere que por lo menos se le asegure algo.

K: De eso se trata; justamente. No hay nada. El ser humano común anhela alguna cosa a la que pueda aferrarse.

DB: Él puede sentir, no que está aferrándose al pasado, sino que está esforzándose por llegar a algo.

K: Si llego a algo, eso sigue siendo el pasado.

DB: Sí; tiene sus raíces en el pasado; pero eso, a menudo no resulta tan obvio, porque la gente dice que es una grande y nueva situación revolucionaria.

K: En tanto tenga mis raíces en el pasado, no puede haber orden.

DB: Porque el pasado está penetrado por el desorden.

K: Sí. ¿Y está mi mente, mi cerebro, dispuesto a ver que, si abandono el pasado, no hay absolutamente nada?

DB: Y nada a qué aspirar.

K: Nada. No existe movimiento alguno. A veces hay personas que cuelgan frente a mi una zanahoria, y yo, tontamente, voy tras de ella. Pero veo que en realidad no hay zanahorias, ni recompensas, ni castigos. Entonces, ¿cómo ha de disolverse este pasado? Porque de lo contrario, continúo viviendo en el campo del tiempo, hecho por el hombre. ¿Qué haré, entonces? ¿Estoy dispuesto a enfrentarme al vacío absoluto?

DB: ¿Qué le dirá usted a alguien que no está dispuesto a afrontar este vacío?

K: No me preocupa. Si alguien dice que no puede hacer todo esto, le respondo: “Bueno, siga con lo suyo”.

Pero yo estoy dispuesto a abandonar mi pasado completamente. Lo cual implica que no hay esfuerzo alguno ni recompensa; nada. Y el cerebro quiere enfrentarse a este estado extraordinario y totalmente nuevo de existir en la nada. Eso es pasmosamente aterrador.

DB: Incluso estas palabras tienen sus raíces en el pasado.

K: Por supuesto. Hemos comprendido eso: la palabra no es la cosa. La mente dice que está dispuesta a hacer eso, a afrontar este vacío absoluto, porque ha visto por sí misma que todos los lugares en que ha buscado refugio, son ilusiones.

DB: Pienso que esto deja afuera algo que usted sacó antes a colación; el problema del daño que las cicatrices psicológicas ocasionan al cerebro.

K: Es exactamente así.

DB: El cerebro que no está lastimado, tal vez pudiera desprenderse del pasado con bastante facilidad.

K: Mire; ¿puedo descubrir qué es lo que ha lastimado al cerebro? Indudablemente, uno de los factores son las emociones fuertes y sostenidas, como el odio.

DB: Probablemente, un instante de emoción no haga tanto daño, pero la gente da continuidad a sus emociones.

K: Por supuesto. El odio, la ira y la violencia, no sólo golpean, sino que hieren al cerebro. ¿De acuerdo?

DB: Y lo excitan en exceso.

K: Desde luego; y también las drogas, etc. La respuesta natural no perjudica al cerebro. Ahora bien, él está lastimado; supongamos que ha sido lastimado por la ira.

DB: Incluso podría decirse que tal vez los nervios se conecten de manera inapropiada, y que esas conexiones queden demasiado fijas. Pienso que hay evidencias de que estas cosas tienden a cambiar realmente la estructura.

K: Sí; ¿y podemos tener un destello de discernimiento en toda la naturaleza de perturbación, de modo que ese discernimiento produzca una mutación en las células del cerebro que han sido lastimadas?

DB: Bueno, posiblemente eso comenzaría a curarlas.

K: Muy bien. Esa curación debe ser instantánea.

DB: Puede llevar tiempo, en el sentido de que si se han producido conexiones impropias, la redistribución del material va a requerir tiempo. El comienzo de ello, a mi entender, es instantáneo.

K: De acuerdo. ¿Puedo hacerlo? He escuchado a “X”, he leído atentamente al respecto, he reflexionado sobre todo esto. Y veo que la ira, la violencia, el odio, cualquier emoción excesiva, golpean y lastiman al cerebro. Un discernimiento en todo esto produce una mutación en las células. Es así. También en los nervios. Los ajustes se harán lo más rápidamente posible”.

 

TS: Cuando constatamos que, en todos los lugares en que hemos buscado refugio, son ilusiones. Es cuando vemos el vacío, donde no hay nada donde agarrarnos. Entonces es cuando somos libres de la mundanalidad de la sociedad, con sus negocios.

Querer ganar siempre, es la mundanalidad del egoísmo, del triunfador, del vencedor. Como si fuera un ensayo para la guerra: lo único que interesa es la victoria, vencer, derrotar.

Y todo eso, es causa de dolor; al que hay que responder, reaccionar. Y así, desde hace un millón de años. ¿Por qué se responde con la misma moneda?

Por eso, por nuestros hechos, obras, nos conocerán.