Torni Segarra

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* Aunque no va a ser ninguna solución. Digo que los culpables son todos. Es su destino, vivir esa guerra cruel, como todas.

 

* Él, como todos, también estaba atrapado.

 

* “Esta generación -los terrícolas-, no puede vivir en la ‘Fuente de la que emanan las aguas de las que queda saciado todo Ser consciente de ser Uno con el Todo’”.

Nuestra generación es quiero, pero no puedo. Queremos ser buenos, santos, pero no podemos. Solamente en instantes -un tiempo pequeño- si somos afortunados, veremos, viviremos, qué es eso que se llama amor.

 

* Sólo somos observadores directos, sin nada que nos divida de lo observado. Pero cuando se acaba la inocencia. Llega lo que somos: quiero, pero no puedo.

 

* La mente tiene la capacidad de inventar, lo que ella cree necesitar.

Sólo somos observadores directos, sin nada que nos divida de lo observado. Pero cuando se acaba la inocencia. Llega lo que somos: quiero, pero no puedo.

 

* Los niños pequeños, los infantes, el ‘yo’, ¿opera o no?

 

* ¿Hasta que edad, no tenemos ‘yo’?

 

* Entonces, ¿podemos volver a la inocencia de los infantes?

 

* ‘La inocencia se pierde cuando conocemos las conductas de los adultos’.

O empezamos a tener miedo, celos, envidia, de los hermanos, de los demás.

 

* ‘El yo es infinito, y eterno’.

Ahí es donde quería llegar: El yo es infinito, y eterno. Entonces para qué hacemos un conflicto con él.

 

* La idolatría, el dejarse poseer por alguien, reafirma la programación que tenemos como animales -seguir al macho alfa-.