Torni Segarra

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* Diálogo entre David Bohn, Narajan y Jiddu Krishnamurti.

“El orden cósmico

10º

7

K: ¿Qué son los sentimientos internos? ¿Placer?

DB: Bueno, si uno pudiera clasificarlos, esa descripción no sería válida.

K: ¿Cuál es válida, entonces? ¿El estado no‑verbal?

DB: Puede ser un estado no‑verbal, algo análogo a un sentimiento que no es fijo; que no puede ser nombrado.

N: ¿Dice usted que eso no es sentimiento, que es similar al sentimiento pero que no es fijo?

DB: Sí. Sólo estoy considerando eso que podría existir si decimos que no hay pensamiento. Estoy tratando de clarificar esto.

K: Sí; no es pensamiento.

DB: ¿Qué significa eso realmente?

K: Lo que realmente significa es que el pensar es movimiento; el pensar es tiempo. ¿Correcto? En ese vacío no hay tiempo ni pensamiento.

DB: Sí; y tal vez ningún sentimiento de que existe una entidad interna.

K: Absolutamente; por supuesto. La existencia de la entidad es el haz de recuerdos; el pasado.

DB: Pero esa existencia no es solamente pensamiento que piensa al respecto, sino también el sentimiento de que ello está ahí; uno adquiere una especie de sentimiento interno.

K: Un sentimiento; sí. No hay ser. No hay nada. Si existe un sentimiento del ser que continúa…

DB: Sí; aun cuando no sea posible verbalizar esto… Sería un estado sin deseos. ¿Cómo podemos saber si este estado es real, genuino?

K: Eso es lo que estoy preguntando. ¿Cómo sabemos o nos damos cuenta de que esto es así? En otras palabras, ¿quiere usted pruebas de ello?

N: Pruebas no, pero sí la comunicación de ese estado.

K: Ahora aguarde un momento. Suponga que alguien tiene esta peculiar compasión: ¿cómo puede comunicármela si yo estoy viviendo en el placer y todo eso? ¡No puede!

N: No, pero yo estoy preparado para escucharle.

K: Preparado para escuchar, ¿pero a qué profundidad? El hombre dice que no hay ser. Y toda la vida de uno ha sido este llegar a ser. Y él dice que, en ese estado, no hay ser en absoluto. En otras palabras, no hay “yo”. ¿De acuerdo? Ahora usted dice: “Demuéstremelo”. Eso sólo puede demostrarse a través de ciertas cualidades que él posee, de ciertas acciones. ¿Cuáles son las acciones de una mente por completo vacía del ser? ¿Acciones a qué nivel? ¿Acciones en el mundo físico?

N: En parte.

K: En su mayor parte ahí. Muy bien, este hombre tiene ese sentido del vacío, y no hay ser. Él no está actuando movido por intereses egoístas. Sus acciones están en el mundo del vivir cotidiano, y usted puede juzgar si él es un hipócrita, si dice algo y lo contradice al momento siguiente, o si en verdad está viviendo esta compasión y no diciendo meramente: “Siento compasión”.

DB: Pero si uno no está haciendo lo mismo, no puede decirlo.

K: Eso es cierto. Es lo que estoy diciendo.

N: Nosotros no podemos juzgarlo a él.

K: Ustedes no pueden. ¿Cómo puede él, entonces, comunicarnos en palabras esa peculiar cualidad de la mente? Puede describirla, girar en torno, pero no puede dar la esencia de ello. El Dr. Bohm, por ejemplo, podía discutir con Einstein; estaban en el mismo nivel. Y él y yo podemos discutir. Si uno tiene este sentido de no ser, de vacío, el otro puede llegar muy cerca; ¡pero jamás puede penetrar en esa mente a menos que lo tenga!

N: Para uno que está abierto, ¿existe algún modo de comunicación que no sea el de las palabras?

K: Estamos hablando de la compasión: ésta no es “yo siento compasión”, lo cual es completamente falso. Vea; en la vida cotidiana una mente así actúa sin el “yo”, sin el “ego”. Por lo tanto, podría cometer un error, pero lo corrige inmediatamente; no carga con ese error.

N: No se atasca.

K: No se atasca. ¡Pero debemos ser muy cuidadosos aquí y no encontrar una excusa para el error!

Llegamos, pues, a ese punto que discutíamos antes; ¿qué es, entonces, la meditación? ¿De acuerdo? Para el humano que está deviniendo, la meditación no tiene en absoluto significado alguno. Esta es una aseveración tremenda. Cuando no existe este ser o llegar a ser, ¿qué es la meditación? Esta debe ser por completo no intencional; no ha de invitársela en modo alguno.

DB: ¿Quiere decir que ha de darse sin una intención consciente?

K: Sí, pienso que eso es correcto. ¿Diría usted ‑espero que esto no suene tonto‑ que el universo, el orden cósmico, se halla en meditación?

DB: Bueno, si es algo vivo, entonces tendríamos que considerarlo de ese modo.

K: No; no. El universo se encuentra en un estado de meditación.

DB: Sí.

K: Pienso que eso es correcto. Me atengo a ello”.

 

TS: «El universo se encuentra en un estado de meditación».

No, el universo está más allá del mal y del bien. Por eso, su orden que obedece a un plan, que es la vida y todo lo que existe en ella, todo lo que sucede forma parte de su plan.